Claves de una comunicación participativa en la búsqueda del desarrollo local

Por Alice Socorro Peña Maldonado

INTRODUCCIÓN

Desde los contenidos teóricos revisados y discutidos en la materia de Comunicación para el Desarrollo, el presente trabajo, quiere ser un ejercicio analítico de los aspectos comunicacionales determinantes en un contexto local que busca fomentar la participación ciudadana y comunitaria en la búsqueda de su desarrollo en términos de universalidad en equidad. (Objetivo general)

A partir de lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en donde emerge un nuevo modelo de ciudadano, de instituciones, de país, apoyado en los valores intrínseco al ser humano y en defensa de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular y la construcción de una sociedad justa, esto no será posible si las instituciones que componen el Gobierno y sus entidades políticas no aplican un modelo comunicacional conforme a este fin, donde entren en relación con los ámbitos locales de la población.

La comunicación masiva y organizacional vigente caracterizada por teorías positivistas, que desde una crítica, resulta tecnicista y automática, impositiva y manipuladora, excluyente y aplastante, dominante e intolerante, alienante e inhumana (Domínguez, 2002) han influido en el modo de comunicar y relacionarse de las personas y las comunidades y por ende, entre los diversos actores sociales y las instituciones públicas.

Para revertir este orden urge revisar y repensar la comunicación que estamos originando, desde sus variantes: intra e interpersonal, grupal e intergrupal; asamblearia y organizacional, institucional, masiva y de red (McEntee, 1998) y desde diversos enfoques disciplinarios. De su comprensión, análisis y esfuerzo por reinvindicar el derecho a la comunicación, como derecho humano y social podemos salir airosos del compromiso y responsabilidad de construir ciudadanía, institucionalidad y país.

Aunque este trabajo, pretende asumir la realidad comunitaria desde el gobierno municipal, no hay duda que ésta no es posible sin la anuencia y el reforzamiento de la comunicación interpersonal y la comunicación masiva que avale con sus contenidos y valores una praxis comunicacional democrática, participativa y transformadora.

Para el logro de lo planteado, a) se estudiará el marco Constitucional sobre los derechos de los ciudadanos y los deberes de las instituciones en la conformación de espacios para la participación ciudadana y comunitarias en pro de su desarrollo comunitario y como garantes de derechos sociales, b) se profundizará en el hecho comunicacional como proceso que valida la participación democrática y los retos y desafíos que esto ocasiona y d) se presentará la experiencia de los Consejos de Desarrollo Comunitario como instancia de gobierno local y explicando en la misma el proceso comunicacional que allí se desencadenó en su intento de incentivar la participación ciudadana, el desarrollo de redes comunitarias y la consolidación de instituciones abiertas y propiciadoras del cambio social en términos de calidad de vida.

PARTICIPACIÓN PARA EL DESARROLLO LOCAL

La Constitución Bolivariana de Venezuela consagra en sus articulados la participación como uno de los elementos clave para establecer una sociedad democrática y protagónica (preámbulo) Ésta participación se deriva de unos valores intrínsecos al ser humano como la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social, los derechos humanos, la ética y pluralismo político (Art. 2 de la CRBV) y sus fines esenciales son la defensa de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular y la construcción de una sociedad justa, y equitativa.

Participación que significa expresar libremente y plural los pensamientos, las ideas y opiniones, obtener información oportuna, veraz e imparcial, sin censura (Art.57 y 58 de la CRBV), participar en los asuntos públicos, así como la formación, ejecución y control de la gestión pública, por lo que el Estado está obligado y la sociedad tiene el deber de facilitar la generación de las condiciones mas favorables para su práctica (Art. 62), mediante instancias de participación política, civil y comunitaria del país, donde el ciudadano cumpla su responsabilidad social y participe solidariamente en el ejercicio de los derechos sociales. (Art. 70 de la CRBV)

Para que ésta participación llegue a todos los rincones del país, la Constitución establece que desde el Municipio, como unidad política primaria de la organización nacional (Art. 168), y a quién le compete todo lo concerniente a la vida local, como es la ordenación y promoción del desarrollo económico y social, el impulso de la participación y el mejoramiento en general, de las condiciones de vida de la comunidad, en las áreas de ordenación territorial, viabilidad urbana, protección del ambiente, salubridad y atención primaria de la salud, servicio de agua potable, justicia de paz. En otros términos, todo lo referido a la vida cotidiana de los ciudadanos y de las comunidades (ver Cuadro 1: Competencias Municipales, Art. 178) por lo que desde la Alcaldía resulta el lugar idóneo para que los ciudadanos y sus respectivas localidades se crean los nuevos sujetos de descentralización que en su corresponsabilidad con la gestión pública deben ser garantes de los derechos sociales (Art. 184-2)

CUADRO 1: COMPETENCIAS MUNICIPALES

competencias municipales
Como podemos observar en el marco constitucional están puestas las bases para la elaboración de nuevas leyes y reglamentos que avale y promocione lo establecido en su articulado. No obstante, la realidad nos refleja, los retos y desafíos que esto implica, como es la creación de una cultura del encuentro, del debate, del diálogo, donde el derecho a la información y la democratización del conocimiento sean columnas pilares para el empoderamiento del ciudadano y de las comunidades en función de las decisiones a tomar en beneficio de estos y donde nadie quede excluido del sistema. Remitirnos a la elaboración y construcción de esta cultura, privilegia la comunicación en el amplio sentido de su comprensión y alcance.

¿UN NUEVO MODO DE HACER COMUNICACIÓN?

La Comunicación es parte intrínseca y extrínseca de la acción del hombre en relación con los demás y su entorno. Esto hace que siempre esté presente y posea unas características muy singulares al propósito que se persigue. En la búsqueda del cambio social donde las instituciones y los ciudadanos son parte activa en el desarrollo y garantía de los derechos para una calidad de vida, la comunicación como eje transversal del proceso comporta un modo de ser y quehacer, bajo parámetros acordes a los objetivos y valores que asume o pretende establecer.

La comunicación se considera una necesidad individual y social de fundamental importancia que se reconoce como un derecho humano universal. Nunca es suficiente hablar de la comunicación porque ella es esencial a la naturaleza humana en su relación con el otro. La comunicación crea unidad al derribar toda clase de barrera (división, alienación, aislamiento y separación) que impiden el desarrollo de comunidades y la interacción social.

Observándola como proceso, la comunicación permite la socialización del individuo en el marco familiar, escolar, laboral, mediático y todo el conjunto social. Pero además, las bases que constituyen la misma sociedad. Para los fines que nos ocupa entenderemos la comunicación como “el proceso de interacción social democrática, basado en el intercambio de símbolos, mediante el cual los seres humanos intercambian voluntariamente experiencias en condiciones de libre e igualitario acceso, diálogo y participación.” (Beltrán, L. R. 1998) para el crecimiento del ser humano y su desarrollo social. Se partirá de tres tipos de comunicación: La comunicación interpersonal “que optimiza el empoderamiento individual y facilita la autogestión”; la comunicación grupal, “fundamental para implementar estrategias de participación comunitaria” y la masiva que “despierta interés, crea opinión e imagen y predispone al público hacia conductas favorables”. (Bosque 1998)

En el marco de la Constitución Bolivariana de Venezuela, donde se esboza un modelo de país y de relaciones entre las instituciones y los ciudadanos y en el que se establece nuevos esquemas de ciudadanía y la creación de instancias de participación para el ejercicio directo de la democracia en la construcción del país resulta obvio la incorporación de un nuevo modo de hacer comunicación y de establecer valores y actitudes que faciliten y propicien el logro de estos objetivos.

Si bien es importante el desarrollo de una conciencia del poder ciudadano y comunitario, la formación de un liderazgo compartido, la conformación y fortalecimiento de redes sociales orientadas a satisfacer las necesidades y expectativas de la población, esto no será posible sin un sistema de comunicación coherente y favorable a la democratización de la información y el conocimiento, al encuentro y al diálogo, al desarrollo de capacidades y espacios de funcionamiento que otorgue legitimidad al proceso y promueva la vinculación de todos los actores sociales, cuyo norte sea la calidad de vida en el marco de una justicia con equidad.

Para este nuevo comunicar, la sociedad desde sus diversos ámbitos necesita hacer sus criticas y aportes para que tanto el sistema comunicacional actual, como los espacios de participación sean renovados o creados. Así una nueva institucionalidad resultaría de la simbiosis de una manera de “comunicar y participar”. Ambas acciones, estrechamente vinculadas desde su raíz etimológica, significan “poner en común”, “reciprocidad del cambio”, “resultado de una búsqueda”. En otras palabras, el hombre en relación con el otro en búsqueda de objetivos comunes y donde ambos, comparten conocimientos, intereses, habilidades y anhelos para lograrlo. (La comunicazione, 2002. La comunicación es participación. Es un proceso en dos direcciones. Es interactivo, al compartir un mensaje y para establecer y mantener las relaciones sociales.

No ocurre así en la realidad, dado el sistema comunicacional responde a la línea impuesta por el sistema ideológico predominante, basado en el capital y el mercado. La importancia de los actores sociales viene dada por su participación en la práctica de consumo de productos y servicios. Lo que obliga a superar en el tiempo, este reduccionismo a fin de abrir nuevos caminos para la democratización de la información y el conocimiento, facilitar la convivencia y favorecer la construcción de nuevas realidades (Aguirre, 2002) para el desarrollo de la persona humana y del ciudadano, así como la creación de redes para la coordinación social en aras de la representatividad y la conducción de cara al futuro (Norbert Lechner 1997, p: 16.

Y esta superación se da a través de la comunicación participativa, la cual pone en tela de juicio las estructuras autoritarias de la sociedad, las instituciones y de los medios de comunicación y democratiza al mismo tiempo nuevos sectores de la vida. Estimula la conciencia crítica respecto a la realidad construida por los medios masivos y ayuda a las personas a distinguir lo verdadero de lo falso, a discernir la subjetividad del emisor y a separar lo que es efímero y trivial de lo duradero y valioso. La comunicación participativa aporta a la gente un nuevo sentimiento de dignidad humana, una nueva experiencia de comunidad y el disfrute de una vida más plena, como resultado de un conocimiento mas real de las capacidades y funcionamientos individuales y colectivas para el alcance de los propósitos a corto, mediano y largo plazo y la consolidación de redes que organizadas canalizan las demandas de servicios y “presionan” a las instituciones (públicas y privadas) a ofertarlos en términos de derechos y deberes sociales.

UTOPIA VS. REALIDAD

La conquista de estos escenarios, posibles y no quiméricos, presupone comprender y explicar a fondo la realidad actual en materia de Participación y comunicación para el cambio (ver Anexo 1) y reconocer que las fortalezas y oportunidades, así como las debilidades y amenazas obligan a los diversos actores sociales (Estado, Sociedad Civil, Municipios y Medios de Comunicación Social) a actuar en acciones autónomas y conjuntas.

  • Por parte del Estado, haciendo cumplir la Constitución y las leyes en lo referido a la participación, el respeto del ciudadano y las instituciones, enfocando todos los esfuerzos para la consolidación de una participación y comunicación hacia el logro de una calidad de vida a partir de las necesidades y los derechos sociales para todos, tomando en cuenta las diferencias por genero, clases y territorialidad, desarrollando la planificación ministerial e institucional con la presencia e incorporación de las comunidades locales en la construcción de los programas y servicios, difundiendo programas y proyectos que favorecen la participación ciudadana y su encuentro con las instituciones.
  • En cuanto a la Sociedad Civil, focalizar los actores sociales y determinar su visión respecto a los derechos sociales establecidos en la CRBV para buscar niveles de comprensión, entendimiento y acciones conjuntas para el logro de la justicia social con equidad, estimular la participación de los actores sociales orientada a construir el país que queremos, profundizar la discusión sobre la importancia de un nuevo liderazgo que emerja como consecuencia de su compromiso con la gente y como sujeto político que haga prevalecer los temas y problemas de sus representados (ciudadanos y comunidades) y promueva experiencias de encuentro con diversos actores en la necesidad de construir país.
  • Y respecto a los municipios y comunidades, iniciar en el ámbito comunitario y municipal el desarrollo de instancias para la discusión y elaboración de diagnósticos en la búsqueda de soluciones conjuntas, implementando metodologías de participación en espacios comunitarios e institucionales, participar mas decididamente en los medios de comunicación comunitarios, municipales y regionales, los cuales deben promocionar el surgimiento de un nuevo liderazgo que represente los temas y problemas comunitarios y del municipio a través de programas de opinión y de entrevistas. No sin antes profundizar la discusión sobre el proceso de comunicación orientado al cambio social y la responsabilidad de los medios de comunicación social en esta tarea, creando conciencia en la ciudadanía para que, como usuarios de los medios de comunicación masivos exijan espacios que favorezca el diálogo y la participación de todos los factores sociales. Sin exclusión. Se realicen campañas publicitarias que promuevan los valores y las reglas de juego necesarias para la participación y el diálogo social y el desarrollo de programas educativos y comunicacionales que contribuyan a una comprensión y ejercicio de la participación y la comunicación en la búsqueda de construir país.
COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO

Hablar de la comunicación para el desarrollo es entrar en lo ideológico, el cual sustenta el contenido de Desarrollo, en si mismo y la práctica comunicacional. No se trata de convencer a la gente de la necesidad del desarrollo o cómo acceder al poder para lograr el desarrollo (Mayobre, 1997, p. 41). Esto resulta relativamente fácil a través de campañas publicitarias y tácticas propagandísticas. Lo complicado del asunto es la concepción filosófica del desarrollo y práctica de la comunicación que se deriva de lo que entendemos por desarrollo.

Comprendiéndolos desde la Carta Magna equivale a redefinir estos dos conceptos (desarrollo y comunicación) y a considerar la transversalidad social de la comunicación (Alejandro Alfonso, 1997, p. 85) para la construcción de país. Redefinición que es posible, con la participación de los actores sociales en sus diferentes estadios, diferentes complejidades, diferentes características, y a partir de las necesidades, intereses, valores y expectativas de todos, sin exclusión. (Amarthya Sen, 2000). Este esfuerzo es fundamental y de primer orden. Lo demás vendrá por añadidura.

Comprendido esta elaboración de constructos, será necesario revisar los nuevos escenarios o tendencias sociales, así como el estudio de tópicos actuales, como la democratización de la información, la sociedad del conocimiento, la globalización, entre otros, para darle una conceptualización precisa y operativa desde nuestras realidades nacionales, regionales y locales.

También favorecer procesos orientados a generar comunicación desde la cotidianidad que permita mayor información sobre temas y problemas de interés común, abrir espacios para el encuentro de la gente con las instituciones, crear agendas para el diálogo comunitario y social, promover el conocimiento colectivo que impulse la sinergia y la participación de los ciudadanos, comunidades. Procesos que se caracterizan por conformarse en etapas lógicas, ascendente y de movimiento en espiral que signifique cambio significativos (cuantitativos y cualitativos) del ser humano y la transformación del entorno.

COMUNICACIÓN ASCENDENTE

COMUNICACION ASCENDENTE1COMUNICACIÓN EN EXPANSIÓN

EN EXPANSION

Para una explicación anterior observamos que este se inicia con la información como base fundamental e insumo que alimenta el proceso. No es el dato frío y sin sentido ni el resumen enciclopédico. Es el diagnóstico interdisciplinario de una realidad. Es el dato estadístico comprendido desde un contexto sociodemográfico y económico que permite el acercamiento al otro y obliga a una reflexión de su situación, en términos de justicia y equidad. Información, que en primera instancia, es manejada por el investigador pero lo insta a ponerla en mano de quién es afectado o no, para confrontar la veracidad de los resultados y decidir conjuntamente el alcance y la limitación de los mismos. La realidad y los problemas de la gente deben ser motivo primario de una institución para ir a su encuentro o permitir que las comunidades soliciten información que le atañe. De allí que la información cumple un papel de apoyo al proceso iniciado.

El encuentro (eventos institucionales, espacios comunitarios para la discusión, mesas de discusión) se da cuando la necesidad humana de establecer una relación abre un espacio y tiempo en común. De la apertura y de lo proactivo de los actores sociales, (institución y comunidad) permitirá nuevos encuentros y el desarrollo de un proceso de participación. Resulta que cada una de estas etapas, tienen unas reglas de juego precisas que requieren de conocimiento y de la práctica. De lo contrario, no alcanzaría los niveles necesarios para avanzar adecuadamente.

Del encuentro se establece el diálogo de las partes, es el intercambio y retroalimentación de la información manejada, el reconocimiento de las diferencias y competencias, el enriquecimiento de las partes y la comprensión de las necesidades y expectativas en el empeño de jerarquizarla y darle prioridad para la acción, en la búsqueda de consensos.

Alcanzado el encuentro y el dialogo, y haciéndolo continuo en el tiempo y espacio determinado se alcanza el conocimiento para la toma de decisiones, que permite debatir y profundizar el umbral ideológico y de recursos que se cuentan, así como la tecnología que va a validar las acciones. Provocando un cambio relacional significativo, de mayor cohesión, visión integradora y unidad en la diversidad, de sinergia, facilitando entonces la participación, que no es mas que el resultado de un trabajo permanente y consecuente entre institución y comunidad. Participación que consolida diversos tipos de compromisos y posiciones pero se realiza a partir de un plan donde todos los actores sociales estarán involucrados apoyándolos o en oposición. Para dar como uno de los resultados, el fortalecimiento del ciudadano y la comunidad y la creación de una cultura y de entornos conforme a los propósitos planteados en los contenidos de los procesos comunicacionales. Es importante destacar, que la información y el conocimiento son aceleradores del proceso y el encuentro y el diálogo catalizadores de nuevos compromisos y acuerdos que orienten la direccionalidad según los fines establecidos por los actores sociales.

CONSEJOS DE DESARROLLO COMUNITARIO DEL MUNICIPIO SUCRE, EDO. MIRANDA.

Desde septiembre de 2000, Carlos Molina, Presidente de la Fundación para el Desarrollo de los Servicios Públicos del Municipio Sucre (FUNDASUCRE) en vista de “la fragmentación social expresada en la profunda exclusión y en la marcada desigualdad social presentes en el Municipio Sucre, como claro indicador de que un grave problema estructural que socava de manera sistemática y sostenida la posibilidad de que la población alcance el bienestar social y económico para el logro de una vida digna” (Molina, 2000) se propuso junto a su equipo de trabajo, llevar a cabo bajo el lema institucional “Una gestión al Encuentro con lo Local” un proyecto de participación comunitaria denominado Consejos de Desarrollo Comunitario (CDC). Asumiendo el reto de generar una red de organización social desde los ámbitos locales con capacidad institucional para la democratización del Gobierno Municipal cuya materialización quedara expresada en la vinculación orgánica con los actores de dichas localidades, a modo que el Ejecutivo Municipal contará con una plataforma Institucional Comunitaria para descentralizar sus planes y proyectos con sus respectivos recursos, tal como reza en la nueva Constitución Bolivariana. Es decir, contará con “nuevos sujetos de descentralización” para la elaboración de diagnósticos participados, priorización de necesidades y/o problemas, y formulación de propuestas de planes de desarrollo local, que luego serían discutidas y enriquecidas con todos los actores sociales que participan dentro del Consejo Local de Planificación Pública (Alcalde, Concejo Municipal, Juntas Parroquiales y demás organizaciones vecinales interesadas en participar, como aparece en la CRBV)

CDC

Dentro de esa lógica, Fundasucre como institución municipal se avocó a generar una práctica de desarrollo Local, bajo los parámetros de la participación activa, el compromiso por el desarrollo, la construcción de sujetos críticos, es decir, la democracia participativa. Para este propósito, el equipo interdisciplinario de Fundasucre ejecutó las fases para la implementación de los CDC (Anexo 2) creándose y conformándose 7 Consejos de Desarrollo Comunitarios, que señalados a continuación:

CDC DE CAUCAGÜITA

CDC DE BRISAS DE PETARE

CDC DE LAS TERRAZAS DE WINCHE

CDC DEL CARMEN – BARRIO UNION

CDC DE CHAGUARAMAS

CDC DE EL QUINCHONCHAL Y LA CIRUELITA

CDC DE CANTERAS DE MIRANDA Y EL RINCONCITO

Entre otras acciones, los CDC, reunidos en mancomunidad, elaboraron en un tiempo record, el Ante proyecto de Ordenanza de los Consejos de Desarrollo Comunitario que presentaron en el Concejo Municipal del Municipio Sucre, experiencia inédita en Venezuela, por cuanto se realizaron mesas de diálogo que permitieran la discusión y la toma de decisiones de los aspectos mas importantes a incluir: su misión, funciones, características y estructura organizacional. En cada CDC se elaboraron diagnósticos determinando las necesidades sociales queridas y sentidas por las comunidades y se elaboraron proyectos para ser presentados a Instituciones públicas y privadas.

Este proceso de participación donde se involucraron hombres y mujeres de los sectores populares del Municipio Sucre, estuvo caracterizado por una comunicación interpersonal, intergrupal e institucional permanente donde los contenidos de la comunicación estuvieron orientados a los temas y problemas de las comunidades.

CUADRO 3 TEMAS Y PROBLEMAS DE LA COMUNIDAD

comunidad

A continuación se analizará, desde el modelo Comunicación participativa, los rasgos comunicacionales que caracterizaron el proceso de participación ciudadana y comunitaria, que se llevo desde la creación de los Consejos de Desarrollo Comunitario hasta su conformación. Reconociendo en cada etapa, como acciones comunicativas permiten el manejo de la información, la interacción con el otro, la puesta en común de las necesidades e intereses, el ponerse de acuerdo, el caminar bajo una dirección para construir juntos y afrontar los retos y desafíos del entorno. Tanto el proceso como el resultado es comunicación: expresado en un periódico, en un evento, en una discusión, en poner las cartas sobre el asunto, en un confiar en el otro y en si mismo, en un crear espacios para la solidaridad y el entendimiento, en un construir de realidades, mas allá del simple acto público de generar un servicio al colectivo. Es darle poder (empoderamiento) a las comunidades para que recobren su confianza, para hacerlas conscientes del potencial que tienen para incidir en los cambios, es proveerles de las herramientas para que estén preparadas ante las oportunidades que se ofrecen y puedan funcionar adecuadamente, recuperando los espacios perdidos y los vínculos de identidad comunitaria.

COMUNICACION PARTICIPATIVA

  1. Acceso a la información: Fundasucre creó un unidad de Investigación Social, para que hiciera seguimiento y análisis de los datos sociodemográficos del Municipio Sucre referentes a mortalidad, natalidad, causas de muerte, morbilidad, delincuencia, educación, aplicará en las localidades, diagnósticos previos para luego ser discutidos por las comunidades para elaborar la matriz de diagnóstico y sistematizará la experiencia de los Consejos de Desarrollo Comunitario que permitiera en el tiempo ser evaluada. La información fue fundamental para llegar a una comunidad pero también para establecer vínculos de cooperación. Información que la institución la hacia llegar a los ciudadanos a través de charlas, el periódico “Encuentro con lo Local” y discursos institucionales. Pero también, se le preparaba a la comunidad, organizada en CDC para realizar encuestas y sondeos en sus respectivas comunidades.
  2. Encuentro Comunidad – Institución: Esta fase se daba inicio cuando la comunidad demandaba un servicio que la institución lo ofertaba. O la institución iba al encuentro de la comunidad para proponerle el proyecto: CDC. Fase que debe ser comprendida como la movilización de la gente que demanda la satisfacción de las necesidades sociales y donde el Estado le compete responder y garantizar eficaz y eficientemente. Entendiéndose la necesidad social, no en términos de carencias sino de derechos sociales, tal como lo apunta la Constitución venezolana. Este encuentro fue positivo dado que los ciudadanos y comunidades rápidamente reconocieron la diferencia respecto a otras dependencias de la Alcaldía, quienes se mantenían al margen de ellas. Sentían que las instalaciones de Fundasucre les pertenecía y sus equipos de trabajo les escuchaba.
  3. Diálogo Comunitario: Reconocer y valorar la comunidad y los ciudadanos que la conforman es requisito para un diálogo donde comunidad e institución se enriquecen en cada encuentro, donde se intercambian opiniones, intereses, y expectativas de ambos. Este diálogo se realizó cuando se sentaban para discutir proyectos, para aprender nuevas herramientas de trabajo en grupo, cuando largas jornadas de discusión hicieron realidad la Ordenanza de los CDC y cuando los miembros de los CDC iban casa por casa para llegar a aquellos que “no tenían tiempo” o se mantenían indiferentes hacia las iniciativas comunitarias.
  4. Conocimiento para el logro: elaborar constructos que permiten focalizar no solo el problema sino la solución, equivale a definir las causas y las consecuencias, las primeras para enfrentarlas, con toda la fuerza necesaria y las segundas para revertir ese orden a partir de la conciencia que fluye de umbral ideológico pero también de recursos para acometernos en el tiempo y espacio histórico. Esta etapa del conocimiento establece la metodología a seguir, define las responsabilidades y las posibilidades reales de los actores sociales. No es el conocimiento que tienen unos pocos, muy al contrario, es el conocimiento de un colectivo. En el caso de los CDC, es la intuición de la comunidad (CDC) e institución (Fundasucre) que establecía significado y significante a toda la acción anterior y permitía visualizar las posibilidades futuras. Es el reconocimiento de cómo juntos llevan a cabo acciones que garanticen los derechos sociales y los deberes de las partes.
  5. Comunidades sinergéticas: Del conocimiento del colectivo comunitario nace una fuerza, que ímplica un cambio relacional significativo, por cuanto se da una mayor cohesión a partir de una visión integradora (Acosta, 1994) que respeta la diversidad y mantiene la unidad. En los CDC, como miembros y como comunidades la sinergia se hizo presente, en la elaboración de la Ordenanza de los CDC. Ponerse de acuerdo a pesar de las diferencias fue un desafío y contribuyo a esto, la visión hacia donde se quería llegar. Es un estado donde se asume al otro, (personas y comunidades) como un aliado. No existen competencias. Es un hilo conductor que mueve hacia un propósito. Conocer su comunidad, saber y defender las necesidades e intereses de su comunidad, es aceptar que también otras buscan ese propósito y mas que competir es unir fuerzas. Cuantos eventos donde participaban integrantes de los CDC de diversos sectores y parroquias del municipio Sucre y se observaba unidad y deseo de salir adelante con el propósito de formar comunidades comprometidas y solidarias.
  6. Participación en las decisiones públicas: Participar es el resultado de la suma de las etapas descritas. La participación como derecho (Middlenton, 1981) y proceso permanente de comunicación entre la comunidad y las entidades públicas. Es la posición de la comunidad respecto al uso de los recursos humanos y financieros de una institución. En el caso de los Consejos de Desarrollo Comunitario, su participación se ejerció de diversos modos: haciendo entrega del Anteproyecto de Ordenanza en Cabildo abierto, haciendo presión a instituciones para que favorecieran proyectos de sus comunidades, asistiendo a la Asamblea Nacional para exponer la realidad de su municipio, etc. Todos estos como espacios de participación enriquecen a las partes y obliga en el cumplimiento de los derechos y deberes constitucionales.

En el caso de los CDC, se pudo generar una convocatoria y movilización de miles de personas, de las distintas localidades del municipio, quienes en su mayoría no habían participado en partidos políticos pero el deseo de ver su comunidad en mejor situación las llevaba a dar su tiempo y esfuerzo. Así también se concretaron proyectos de educación, deportivos, de viviendas, de elaboración de ordenanzas, todo con la anuencia de la comunidad.

Así como se reconocen estos resultados, también la existencia de factores como la cultura de poder como fin en sí mismo, donde el compadrazgo y el clientelismo ahogan la oportunidad de otros, los esquemas arraigados de un Estado paternalista, asistencialista y populista, la desigualdad en la representación del género femenino respecto al masculino, la ausencia de valores de una cultura del debate y del dialogo social, la falta de información y la búsqueda del conocimiento, las posiciones partidistas a ultranza (en un municipio donde los partidos han acentuado la fragmentación del tejido social) actuaron como impermeables perversos que impiden el cambio del individuo y el desarrollo de una comunidad mas creativa, liberadora y transformadora.

Conclusiones:

  • La comunicación participativa requiere de actores sociales comprometidos con los cambios sociales. Estos deben manejar principios y valores humanos esenciales, como el respeto del otro y el desear una verdad mayor (Finkler, 1996).
  • No se puede hacer uso de metodologías comunicacionales, por muy “efectivas que sean” si estas se hacen fin en si mismas, marginando la realidad del ser humano individual y contextual..
  • La consolidación de instituciones abiertas y propiciadoras del cambio social en términos de calidad de vida (Acosta, 1994) deben hacer esfuerzos profundos para desarrollar modelos comunicacionales acordes a sus objetivos.
  • La sistematización y la recuperación de la experiencia exitosa de los CDC como proceso participativo comunicacional permite valorar las posibilidades y amenazas que existen para llevar a cabo cambios profundos en la cultura política e institucional.
  • El campo comunicacional que se haya en la organización comunitaria es relativamente explorado, respecto al mediático y de las grandes empresas, por lo que resulta importante seguir avanzando y profundizando este ámbito, dado que en lo comunitario es donde se gesta el desarrollo social sustentable y sostenido.

Recomendaciones:

  • Como profesional de la Comunicación Social e integrante del postgrado de Comunicación Organizacional recomiendo la conveniencia de incorporar esta materia a su pensum. En primer lugar, porque permite descubrir otros contenidos en clave de responsabilidad social de las instituciones. Hoy mas que nunca cuando las grandes empresas tienen programas con las comunidades, estas la establecen de igual modo, que cualquier público externo. En segundo lugar, porque las empresas públicas y privadas donde nos desempeñamos como comunicadores organizacionales, cumplen un rol de organizador de la sociedad civil y estas deben hacerla tomando en cuenta sus características, necesidades y expectativas.
  • ¿Por qué una mención como Comunicación para el Desarrollo Social fue cerrada como opción para los comunicadores sociales? Tal como tengo entendido. ¿Cuales fueron sus fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas? Estas interrogantes las hago porque creo que hay que considerar esta decisión o integrar parte de sus materias a otros Postgrados que ofrece actualmente la Universidad Católica, tal es el caso de la especialización en Gerencia de Programas Sociales, donde por su impacto en la población requiere del manejo de las comunicaciones.

.
Bibliografía a consultar

Acosta, Octavio (1994) La interacción entre el gobierno municipal y la participación ciudadana. México.

Alfaro, Rosa y otros. (1998) Redes Solidarias, Culturas y Multimedialidad. Quito: Coedición OCIC-AL UCLAP UNDA-AL: Servicio Conjunto de Comunicación.

Barbero, Jesús (1999) Comunicación y Solidaridad en tiempos de Globalización. Ponencia presentada en el Encuentro Continental de Comunicadores Católicos. DECOS/CELAM. Caracas.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999).

Centro de Servicios Municipales (1995) Gobierno y Participación ciudadana en la formulación de políticas públicas. México.

Domínguez, Fernando Buen Abad. ( 2002 ) Filosofía de la Comunicación. Universidad Abierta de México.

Encuentro Internacional de Comunicación para el Desarrollo. (1997) Comunicación para el Desarrollo. Caracas: Publicaciones UCAB.

Centro Nacional de Desarrollo Municipal (1995) El municipio y sus retos en la transición democrática. Cuernavaca.

Finkler, Pedro. (1996) Comunicar y Dialogar. Brasil: Ediciones San Pablo.

Ghidelli, Carlo. (1991) Comunicarse. Milan: Ediciones San Pablo.

O´Sullivan, Jeremiah. (1996) La Comunicación Humana. Grandes temas contemporáneos de la Comunicación. Caracas: Fondo de Publicaciones Fundación Polar-UCAB.

McEntee Eileen (1998) Comunicación intercultural. Bases para la comunicación efectiva en el mundo actual. México, Mc Graw Grill.

Medina, Carlos (1995) Federalismo y participación ciudadana. Foro Nacional de México.

Middlenton, John (1981) Enfoques sobre la Planificación de la Comunicación. CIESPAL/UNESCO. Editorial Andina. Quito Ecuador.

Molina, Carlos (2000) Consejos de Desarrollo Comunitario. Una gestión al Encuentro con lo local. Documento institucional. Fundasucre -Municipio Sucre.

Pérez, Gabriel Jaime. (1997) Pastoral de la Comunicación en América Latina. Principales experiencias y características. Ponencia presentada en el Encuentro “Teología, Pastoral y Ética de la Comunicación” de DECOS/CELAM. Caracas.

Romero, Pedro. (1997) Comunicación y vida comunitaria. Cuestiones Psicosociales y posibilidades. Madrid: San Pablo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s