Los nuevos esquemas culturales y comunicacionales en la integración regional latinoamericana

Por Eugenia Cordones

america latinaA modo de Introducción.

El mundo está cambiando, el sistema se está reorganizando por aquella visión dialéctica y se reorganiza, se reconforma y se reconstruye en un sistema mundo que responde a su vez a un sistema de intereses. Ese sistema mundo no es un simple dato en las relaciones internacionales, es una dinámica política de intereses que se está moviendo y ¿hacia dónde apuntan sus corrientes? Las corrientes de ese sistema mundo apuntan a la conformación de grandes bloques, en una nueva circunstancia histórica. De la unipolaridad a la multipolaridad, lo que en su momento avizoró el Presidente Hugo Chávez.

Ahora ¿cómo será ese mundo multipolar? ¿Cómo se reestructurara? ¿Tendrá serias implicaciones en toda la estructura política, económica, social y ambiental de la región? ¿Tendrá implicaciones en los sistemas conceptuales? ¿Se estará conformando una nueva etapa histórica de lo que conocimos en la globalización? Pareciera que estamos hablando de una nueva globalización con nuevas referencias desde el punto de vista de la conformación, que apuntan a la creación de grandes bloques, lo que algunos teóricos han llamando las “mega negociaciones.”

El sistema capitalista es un sistema que va mutando de acuerdo a las circunstancias, y está mutando ahora en una circunstancia de crisis. El reconstruye sus formas, reconstruye sus estrategias y esas reconstrucciones están apuntando a la conformación de mega regiones[1] que van a marcar la dinámica comercial, científica, tecnológica, el desarrollo del conocimiento, los marcos culturales y ambientales, las tomas de decisiones y por ende, la independencia y soberanía de nuestros pueblos.

Frente a este escenario, la interrogante ¿qué hace Suramérica ante la conformación de una nueva estructura de intereses a nivel mundial?

A América Latina le quedan dos posibilidades. Una, el camino que ha signado nuestra dinámica histórica, que es que cada quién decida qué hacer. La otra, la que se trata de impulsar bajo la visión histórica del Presidente Chávez, que es la estructuración y consolidación de la plataforma de la integración, y es así porque ni siquiera el país más fuerte en la región como Brasil, tiene las condiciones por sí sola para colocarse frente al sistema mundo como un eje de decisión.

Sin embargo, podemos concebir a la región suramericana como un sujeto de poder en el sistema mundo, como un sujeto con capacidad de incidir en el sistema de relaciones en lo estratégico, pero eso no es suficiente sino está acompañado de definiciones conceptuales concretas, que puedan alcanzar espacios concretos, en necesidades, prioridades y realidades concretas para la aplicación de la política,  es decir, que la estrategia a veces no es suficiente sino está acompañada de una buena estructura de contenido.

Las revoluciones reconceptualizan ese contenido, reinterpretan la historia y abren caminos para concebir una nueva realidad en continua trasformación. América Latina está en revolución y por ende, se debate entre los conceptos que apuntan a la ruptura y los que apuntan a la reproducción de la dominación (concepción ortodoxa).

Sea cual sea la opción en medio de este contexto de disyuntivas, no existe la neutralidad en los conceptos y por ende del conocimiento, ya que todo conocimiento tiene que ver con una referencia desde el punto de vista político-ideológico que conduce a una reflexión para el aprendizaje -si no hay reflexión no hay aprendizaje-. Las reflexiones no son abstractas, son el resultado de una dinámica que se está construyendo en ese proceso diario del acontecer nacional e internacional, y que en los hechos en el contexto de la integración regional, el papel y el liderazgo que ha tenido el gobierno revolucionario liderizado por el Presidente Hugo Chávez Frías ha sido determinante para su creación.

Mientras persista y exista la duda habrá confusión y con ella la parálisis; por lo tanto, desde la perspectiva del nuevo modelo de la integración regional, la discusión de los conceptos tratados en cada triada, representan un elemento fundamental desde la determinación de lo político ya que se busca contribuir con ese proceso de clarificación de ideas, desde una discusión política concluyente en la estructura del proyecto político bolivariano para la región.

Es determinante porque la sostenibilidad de este proceso depende en gran parte de la claridad en las ideas, en el sistema de ideas, que es la conformación del sistema ideológico. El Presidente Hugo Chávez Frías lo dijo en repetidas ocasiones, en la medida en que avancemos en el debate, que se consoliden nuestras ideas y que nos unifiquemos en función de las matrices de las ideas que conforman este proceso, en esa medida el proceso en lo local y regional, será irreversible. Sin embargo, para su definitiva consolidación es necesario profundizarlo.

Estamos frente a todo un esfuerzo instaurador de un modelo político, económico, social, ambiental y del conocimiento complejo, no por sus dificultades, sino porque están en juego diferentes variables y determinantes de realidades desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de la ruptura para la construcción de un nuevo ideario.

Por lo tanto, esos elementos de la combinación de lo político, con lo económico, lo social, ambiental y comunicacional asociados con la construcción de un nuevo modelo de integración son fundamentales. Uno de los retos de esta dinámica/simbiosis que se nos presenta es ¿cómo sintetizamos los procesos del avance del conocimiento, de la información y comunicación, de las diferentes visiones de transformación y de ruptura paradigmática[2] en términos de la conformación de una nueva realidad latinoamericana para la emancipación?

El presente ensayo, fue desarrollado sobre la base de ocho triadas con un denominador común la “comunicación,” que representa la materia prima estratégica de la región. Cada una de ellas fue tratada y discutidas a lo largo del período de estudio para luego, como producto final, vincularla con el tema de investigación del cursante, en este caso bajo la arista de un nuevo modelo de la integración regional.

Las Triadas:

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Fuente: https://nucleocomunicacionculturapotencia.wordpress.com/2015/05/01/comunicacion-y-cultura-para-la-potencia-creadora-liberadora-y-transformadora/

Cada Triada comparte un contexto, puntos de vista, relaciones y modelo de desarrollo que en algunos casos serán transversales a la dinámica de la discusión del presente ensayo, aún así, para cada una de ellas le corresponderá un contexto que incluye las claves teóricas y prácticas centrales, para luego intentar vincularlos en la definición de nuevos marcos de referencia propios de la nueva política de la integración regional.

Aquellas acepciones que guardan elementos comunes por naturaleza, fueron abordadas desde una visión integral, poco fragmentada, para brindar más opciones y posibilidades de la percepción del todo desde lo holístico, es el caso de las Triadas “Comunicación-Ecoambiente-madre Tierra” con “Comunicación-Potencia bioenergética-Producción y consumo” y “Comunicación-Ciencia-Tecnología” con “Comunicación- Redes-Cibernética.”

La Triada “Comunicación-Cultura mediática-Industria cultural,” en esencia fue tocada a lo largo del ensayo, quedando la última reflexión (Triada) para la exposición de algunos elementos teóricos que complementan el cuerpo de fundamentos que la constituyen.

En algunos temas, la reflexión se orientó desde el punto de vista geopolítico y mediático a partir de la realidad comunicacional de los países de la región y del mundo. Es el caso de la conjunción “Comunicación-Política-Economía;” “Comunicación-Ciencia-Tecnología;” “Comunicación- Redes-Cibernética.”

En lo que respecta a la Traida “Comunicación-Instituciones y Empresas-Organizaciones Comunitarias,” se trató de evidenciar las formas de expresión y visibilidad de los movimientos sociales presentes en la región y que desde la comunicación alternativa, ejercen un papel importante en las distintas esferas del poder, asumiendo un rol de resistencia ante los avatares del status quo y de participación democrática ante un nuevo modo de la integración regional.

Finalmente, más que una propuesta conceptual, el presente papel de trabajo pretende contrastar y hacer visible el tratamiento de cada acepción en un modelo de integración en vías de su consolidación en la región latinoamericana y caribeña, y en medio de un contexto de transformación avances y contradicciones que nos indica tiempos de cambio.

Primera Triada:

COMUNICACIÓN-CULTURA Y EDUCACIÓN

 “…el hombre es creación histórica, expresión de las relaciones entre la voluntad humana —situada en la superestructura de una formación económico-social— y la estructura económica de la sociedad. La escuela o, más genéricamente, la educación desempeña una función muy importante en el desarrollo de esas relaciones al asegurar la transmisión del acervo cultural de una a otra generación”

 Antonio, Gramsci.

 

La educación como instrumento para la liberación de los pueblos.

Chávez.

 cv

La educación constituye un pilar fundamental para la materialización de los objetivos de desarrollo de todo modelo de integración. Funge como herramienta principal de comunicación e integración, ya que sólo a través de ella se transmiten los valores, se modelan conductas y se crean sistemas de creencias que pueden conllevar bien a la dominación o emancipación de nuestros pueblos.

¿De qué sirve construir sociedades justas, equitativas, con inclusión y sin discriminación, si no existe un conocimiento adecuado de nuestros pueblos acerca de la historia y la cultura? He allí la verdadera importancia de la educación en estos nuevos modelos de integración.

América Latina es una unidad en la diversidad resultado de un mestizaje de pueblos originarios, de una mixtura de culturas, religiones y razas en un solo espacio geográfico que ha favorecido atesorar una cultura originaria en constante evolución. Cito aquí a Antonio Gramsci, por considerar que en este contexto es válido su pensamiento, cuando introduce en el discurso el tema de los saberes populares que posibilita la interacción entre la teoría y la práctica por medio de la cual se adquiere la conciencia, que comprende el valor histórico, la existencia y  el desarrollo del sentido crítico para alcanzar los cambios políticos, que redunden en la liberación y/o emancipación de nuestros pueblos.

Históricamente relegamos nuestro pasado histórico-cultural, al ser presos de modelos educativos foráneos que nada tenían ni tienen que ver con nuestro acervo, nuestra historia, nuestra cultura y nuestros símbolos, producto de la instauración de un modelo educativo que alienó el pensamiento y el modo de creencias de la mayor parte de nuestros pueblos que abogaban y abogan por “la bondad axiomática del crecimiento capitalista”.[3] La esclavitud en que el crecimiento por el crecimiento mantiene a nuestros ciudadanos es palpable, los hábitos egoístas, individualistas y consumistas son innegables.[4]

Estos paradigmas de dominación conllevaron a un tipo de  comunicación conductista en el cual los individuos se asumían como simples sujetos de consumo informativo, sin considerar en ningún momento la relación existente entre la comunicación y los principales desarrollo histórico de los pueblos, puesto que sus motivaciones simplemente obedecían a meras razones comerciales, políticas y económicas.

Sin embargo, esa tendencia pareciera hoy por hoy revertirse con el rescate progresivo de nuestros pensadores, creadores, cultores, que buscan no reproducir viejos modelos, sino volver a las bases, al rescate de nuestra identidad y la consecución del desarrollo humano integral, aspectos que pasan necesariamente por el tema de la educación como  vehículo transformador y creador de hombres y mujeres y del cual depende la consolidación de la identidad y cosmovisión de nuestros pueblos.

Es aquí donde el factor cultural es indispensable, puesto que es necesario reconocer y reforzar nuestra identidad común e inculcar una ciudadanía regional democrática y social, que nos permita recuperar nuestra cosmovisión como pueblos latinoamericanos.

Cuando la historia llama a la integración cultural de los pueblos con el objeto de hacerle frente a los embates de los efectos perversos de la dominación imperialista, el sentir de la educación debe orientar sus discusiones al fomento de la cultura y espacios latinoamericanos, con miras a erradicar la desigualdad sin desconocer la diversidad de los pueblos que conforman la organización, al estudio del desarrollo de prácticas culturales que favorezcan el diálogo intercultural, y quizás algo de gran significación como lo es la restitución de la América Latina en la historia y en el mundo según su particularidad histórico-cultural.

Es una prioridad entonces, erigir y consolidar el nuevo modelo de la integración regional donde la educación, sin ser el instrumento exclusivo, sea de vital importancia para la política cultural que procure dar sentido y origen a una ciudadanía democrática regional que aprecie la diversidad.

De allí la importancia de las políticas educativas y de la formación de formadores, como mecanismo para no replicar o difundir la ideología de la clase dominante perpetuando con ello su hegemonía, en este contexto la importancia de la educación en el marco de los nuevos esquemas de integración es vital.

Ese modelo educativo debe impulsar y construir un diálogo de saberes entre el saber académico y el saber popular para la transformación de las realidades sociales y económicas, como expresión orgánica del momento histórico que vive América Latina y el Caribe que está buscando, que está pautando un camino hacia la unión de nuestras naciones.[5]

Efectivamente, la orientación está dada para presentar propuestas educativas con un sentido antiimperialista ya que el conocimiento, el sistema de relaciones y el desarrollo de nuestros pueblos pasa inevitablemente por una confrontación con las fuerzas imperialistas y colonialistas a lo interno de los países de la región. No obstante, es importante tener presente que la educación aún no detenta la posición estratégica que exige el momento histórico, ya que son otros los lugares donde se producen y difunde esa cultura como son los medios de comunicación. Por ello es que las implicancias políticas y culturales que tiene el conocimiento en las sociedades modernas debe ser un objetivo estratégico. Se trata de considerar a la educación como una herramienta de construcción de la nueva integración regional.

En los hechos y como reconocimiento de la importancia de la educación como elemento transformador de las sociedades, destacan las propuestas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), que ha impulsado programas para abrir el pensamiento y la reflexión a la historia liberadora, una educación para la inclusión y la justicia social; una educación para la reafirmación de la identidad cultural de la región.

En lo concreto, destaca el Proyecto Grannacional ALBA Educación / Universidad de los Pueblos del ALBA (UNIALBA), proyecto que contempla entre sus objetivos:

“1. Generar alternativas y soluciones humanísticas, científicas, tecnológicas y diversidad de saberes que contribuyan a la realización de la Gran Nación Latinoamericana y caribeña.

  1. Promover la unión de los pueblos del ALBA a través de procesos de formación y producción de conocimientos que permitan la transformación y dignificación de sus condiciones de vida.
  2. Desarrollar una educación humanística, crítica y solidaria, a través de procesos de formación, creación intelectual y vinculación social, consustanciados con las necesidades y la diversidad cultural de nuestros pueblos y con la promoción de un mundo pluripolar.”

La educación en los procesos integracionistas, se presenta desde un enfoque político-cultural y como una estrategia para la consolidación de este proceso de integración con miras a lograr un Estado Continental Suramericano, donde la educación no puede estar desvinculada de la política, y mucho menos de las realidades del contexto, como lo expresara Paulo Freire en su obra “Educación y Política.” Pero para alcanzar los logros esperados, se requiere como vehículo conductor y articulador un proceso de comunicación.

Sin comunicación es nula cualquier posibilidad para transformar el modelo vertical y autoritario de la educación vigente y, por ende, la relación social que se ha establecido durante siglos entre oprimidos y opresores, entre dominados y dominadores (visión de Paulo Freire).[6] La educación como proceso de comunicación (es decir, diálogo, reflexión colectiva, puesta en común, participación).

En fin, la educación es la herramienta, el elemento articulador para alcanzar la inclusión, la cohesión sociocultural y lograr la integración, la igualdad y la justicia social  para el empoderamiento de los pueblos, educación con la que se desarrollen valores comunes que fortalezcan el sentido de pertenencia, de arraigo y no para reproducir las diferencias sociales, sino para propiciar los cambios radicales que el momento histórico demanda. Esa es una de las grandes diferencias que marca el antes y después de la integración regional.

  EDUCACIÓN CULTURA COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Superar la fragmentación de la educación para así darle cabida  a una mirada más amplia e integradoras del conocimiento. Desarrollar procesos formativos que conserven y reafirmen nuestra tradición multicultural. Construir la política de comunicación vinculada con la educación y la cultura desde el Poder Popular.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Construir y fortalecer la identidad del nuevo sujeto político. Educar para la formación de la  identidad cultural. Promover, crear y recuperar  las formas naturales y humanas de la comunicación como por ejemplo la música, la danza, el arte como parte del proceso formativo del individuo.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Impulsar el estudio de políticas nacionales que permitan establecer lineamientos para el desarrollo de las políticas públicas que promuevan y resguarden la soberanía nacional. Promover las expresiones culturales en su condición creadora y transformadora del sujeto social. Potenciar la producción de contenidos y materiales propios sobre la memoria histórica e identidad cultural.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Promover la concertación y aplicación de convenidos internacionalmente sobre una educación integrar del conocimiento. Definir políticas regionales de manera conjunta para enfrentar las consecuencias del proceso de globalización (la cultura como medio de dominación por parte del poder hegemónico y colonial).  Propiciar una red de intercambio e información para difundir los saberes nuestro-americanos.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Educar para la vida, para la humanización de la relación hombre-naturaleza. Estimular el desarrollo de nuevas concepciones sobre la filosofía del crecimiento y el desarrollo. Campañas educativas para concientizar sobre  la importancia del uso racional de los recursos naturales.

 

Segunda Triada:

 

ECONOMÍA, POLÍTICA Y COMUNICACIÓN.

 hace la fuerza

 La comunicación, como sistema de conformación de conciencias, opiniones y actuaciones histórica -que conlleva a diálogos-, representa un elemento estratégico de manipulación y de poder por parte de los sectores que así la ostenten. Son un poder porque “poseen los instrumentos y los mecanismos que les dan la posibilidad de imponerse; que condicionan o pueden condicionar la conducta de otros poderes, organizaciones o individuos con independencia de su voluntad y de su resistencia.” (Carpizo, 1999).

Los medios de comunicación en la región asumen un doble poder: el poder político y el poder económico, al asumirse como empresas de comunicación que en algunos casos, representan grupos corporativos con un importante capital político y financiero, que se convierten en grupos de presión para el entorno.

El poder político -que creció bajo la protección y la complicidad del Estado-, sienta sus bases en el manejo de la opinión pública, El sistema mediático -como herramienta del poder político- fija sentidos e ideologías; sentencias sobre hechos y acontecimientos; prescriben orientaciones, enfoques y énfasis en los informativos, posiciona o margina a los actores sociales y determinan las agendas y pautas de interés nacional, regional y/o mundial que deberán ser desarrolladas o anuladas[7]. Su fin último, proyectar y difundir contenidos, valores, ideas, principios y estrategias que coadyuvarán a la unificación de la opinión pública sobre determinadas posturas/visiones del mundo.

Con el auge del neoliberalismo el poder político -ya capitalizado-, permeó las bases del poder económico lo que se tradujo en la conformación de grandes conglomerados de la comunicación con exorbitantes ganancias anuales bajo la venia de los poderes públicos, artífices del ordenamiento jurídico requerido para la legalización de los monopolios y demás temas conexos.

Es importante tener en cuenta que Estados Unidos y la Unión Europea controlan el 90% de la información del planeta y que de las 300 principales agencias de prensa, 144 tienen sede en Estados Unidos, 80 en Europa y 49 en Japón. Sin duda hay muy poco margen para una información veraz, contrastada y no subordinada a las directrices imperiales.[8]

Los grupos mediáticos mantienen también acuerdos y relaciones de interdependencia con poderes económicos y políticos, en busca de presupuestos de publicidad, patrocinios, financiamiento, exenciones fiscales, participaciones accionarias, apoyos en campañas electorales, concesiones de canales de radiodifusión, etc.[9]

En Europa, está el caso de Lagardere que es una industria armamentística. Lagardere edita el periódico Le Monde y  este periódico participa junto Lagardere el Grupo Prisa.[10]

 ¿Y qué pasa en nuestra región? ¿Qué es lo que sucede en América Latina con los medios de comunicación? ¿Qué papel están ocupando los medios hegemónicos en América Latina? ¿Qué es lo que pasa con la relación con los gobiernos y si juegan un rol político influyente en cuanto a la determinación del destino de nuestros países?

En América Latina los grandes conglomerados de la comunicación se convirtieron, no solamente en espacios para la ganancia y acumulación desmedida y pervertida de riqueza a favor de la perpetuidad de los intereses colonialistas e imperiales, sino que también se asumieron como sujetos y espacios desde donde las grandes élites locales ejercían y ejercen la política.

En los hechos, vemos la actuación de estos conglomerados en contra del avance de los gobiernos progresistas de la región -Venezuela, Ecuador y Bolivia-, convirtiéndose en agentes desestabilizadores tanto en lo político como en lo económico. Es el caso de Venezuela y la guerra encubierta patente durante el golpe de Estado de 2002 (el papel de Venevisión; Televen; RCTV), el paro petrolero  y más recientemente la guerra económica que lidera el sector “económico-financiero” conjuntamente con la oposición y los medios, pero esta vez no solamente locales sino también las corporaciones mediáticas internacionales. Los medios de comunicación al servicio del hegemón.

El tema de los medios de comunicación hoy en día, debe ser visto entonces desde el punto de vista de la seguridad regional en virtud de ese rol mediático que ha venido desempeñando frente a los gobiernos progresistas de la región. Los medios de comunicación se han convertido en empresas, grandes corporaciones que forman parte del capital, de ese sistema capitalista que ha logrado la retirada progresiva del Estado de sectores claves de la economía y de la política (incluye las telecomunicaciones y los medios de comunicación).

En razón de lo expuesto, las sociedades latinoamericanas -particularmente aquellas tuteladas por gobiernos de izquierda- enfrentan un reto, que las lleva de alguna forma a replantear el rol de los medios de comunicación como actores preponderantes del escenario político ¿cómo hacen política los medios y cómo participan dentro de ella? ¿Cuánto tiene que ver la estrategia de los medios de comunicación -sustituyendo a la derecha en el rol político ofensivo de este sistema- frente a estos gobiernos que generan cambios?

En un continente/región que durante más de un cuarto de siglo ha vivido bajo un sistema neoliberal, está siendo protagonista ahora de cambios importantes de emancipación y liberación de las plataformas ideológicas instauradas por gobiernos liberales; donde los intelectuales de la derecha ya no alcanzan a dar respuestas con sus teorías y poderes fácticos y por ello este proceso de sustitución a través de las oligarquías mediáticas. Se comienza a observar y a vivir alianzas supranacionales entre Estados-pueblos que con ahínco resisten al capital trasnacional y a todos sus embates.

Si bien de a poco a poco se van vislumbrando nuevos horizontes y con ello importantes retos, esto no implica que esas fuerzas hayan desaparecido, ya que los grandes conglomerados de la comunicación continúan tratando de recomponer estrategias para la desintegración, atacando todo proceso integrador y favoreciendo a aquellos que fortalezca y perpetúen la dictadura del status quo.

  POLÍTICA ECONOMÍA COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Construir otra ideología  a favor de la descolonización del pensamiento y las prácticas sociales. Impulsar alternativas para el pensamiento colectivo desde lo público a objeto de visibilizar y reivindicar nuevas formas de economía más justa y solidaria. Establecer instancias de discusión política y otros temas de interés nacional para la concientización  del pueblo.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Consolidar el autogobierno para la formulación, ejecución y control de la gestión pública. Promover políticas inclusivas y redistributivas que fortalezcan las acciones del Estado en el ámbito económico. Considerar la comunicación como estrategia política de formación.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Replantear un nuevo modelo de desarrollo que incluya los derechos de la Madre Tierra. Elaborar una agenda económica para complementar las economías de la región. Asumir los medios de comunicación como herramientas de apoyo para la transformación y concientización social.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Construir una institucionalidad propia que exprese los valores y las prácticas del nuevo orden mundial. Impulsar y consolidar la Nueva Arquitectura Financiera Regional  (Sucre; Banco del Sur; Fondo de Reservas del Sur, este último por crear). Apoyar la movilización de la opinión pública internacional en favor de la construcción de un mundo multicéntrico y multipolar que vaya en detrimento de la dominación imperial.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Aplicar medidas de precaución y restricción para las actividades que conduzcan a la extinción de las especies y la destrucción de los ecosistemas. Proporcionar financiación al “desarrollo” con un adecuado balance entre las decisiones políticas y la preservación del medio ambiente. Creación de espacios formativos para dar a  conocer la economía social y solidaria

Tercera Triada:

COMUNICACIÓN-INSTITUCIONES Y EMPRESAS-ORGANIZACIONES COMUNITARIAS.

 “…debemos hacer una comunicación con y desde el

pueblo. De las comunidades, de los movimientos diversos

debe brotar la agenda de los medios populares, y estos

deben servir para amplificar la voz de quienes

continuamente son silenciados por los medios tradicionales

y hacerlo con sus códigos comunicativos y culturales.

Frei Betto

 a

En las últimas décadas del siglo pasado, el mundo de la comunicación experimentó un proceso creciente de monopolización que derivó en la transformación de la información en una mercancía sometida a las  leyes del mercado -entiéndase la oferta y la demanda-. Se pierde así el sentido de lo público de la comunicación y con ello, el derecho de los/as ciudadanos/as a estar debidamente informados, condición sine qua non para participar plenamente en todos los aspectos del acontecer rutinario o no, de un país.

Ahora bien, para la construcción de una base simbólica y cultural de todo proceso de integración, la comunicación juega un papel primordial. Sin embargo, en el contexto actual, se requiere un mínimo de dos condiciones para un ejercicio efectivo. El primero, el rescate de su democratización que pasa a su vez por la democratización de los medios, el segundo, su vinculación a una política común integrada e integradora desde los distintos ámbitos, que fortalezca el camino integrador y brinde las bases simbólicas para la consolidación de una cultura de la comunicación y como fin último, de la integración.[11]

La democratización de la información y en consecuencia, de los medios se traduce -en el contexto de la integración regional- en la apertura de canales y escenarios para que los movimientos sociales puedan construir y/o engranarse activamente en las instituciones, ya que este modelo la integración es tejido desde los pueblos.

Como parte de las iniciativas colectivas de la nueva integración regional, que busca articular los pueblos y movimiento sociales a través de los medios de comunicación comunitarios y alternativos; generar una conciencia colectiva e integral sobre el ejercicio de la comunicación por parte de los pueblos y alcanzar la segunda revolución comunicacional-como parte del avance de esa democratización-, nace en el marco del I Congreso Internacional de Comunicación hacia el Socialismo e Integración Solidaria de los Pueblos (Caracas, 2006), el proyecto “ALBATV.” Su objetivo “generar además las herramientas concretas de difusión comunicacional de movimientos sociales, televisoras comunitarias y medios alternativos, que desde el intercambio de información, producción audiovisual y diversos contenidos comunicacionales y de investigación, dieran cuenta de los avances y perspectivas de los pueblos en lucha contra el capitalismo y por la construcción de modelos sociales más justos…avanzar hacia conquistas colectivas en otras escalas, que llevaran adelante la bandera de la democratización de la comunicación como un horizonte de lucha.”[12]

Desde la experiencia, los movimientos sociales poco a poco han venido concibiendo la comunicación como un proceso participativo, democrático, horizontal, multidimensional y articulador que implica diálogo para el intercambio de información e ideas, el debate de problemas transversales para la coordinación de acciones y en fin, para la búsqueda de  salidas-alternativas-soluciones.

No obstante, aún cuando la comunicación responde a una necesidad de intercomunicarse/relacionarse en forma regular y directa para la generalidad de los movimientos sociales, ésta se vincula también con la “diversidad cultural y lingüística, con su identidad, solidaridad, intercambio y defensa de lo colectivo, en contraste con la cultura del individualismo, el consumismo y la competencia, tan en boga en las últimas décadas.”[13] En el presente, no se puede concebir un movimiento social en América Latina -demandante de la desigualdad social y desempleo que acompaña el neoliberalismo-, sin la participación de los medios masivos.

n el devenir, y para generar un contrapeso al discurso hegemónico-colonial, se han creados modos de relacionamiento entre los movimiento sociales y gobiernos multinacionales (Uruguay, Brasil, Argentina y Venezuela). Es el caso de la creación de Telesur una iniciativa comunicacional que tiene como objetivo primordial “fomentar la integración de los países latinoamericanos, decir la verdad, y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.”[14]  Un canal informativo que desnuda la realidad latinoamericana en contraste con la información fabricada desde las grandes instituciones y empresas de la comunicación.

De esta manera se va resquebrajando, se va fisurando el gran poder de las instituciones y empresas de la comunicación, particularmente en momentos de crisis en los que han sido objeto de severos e importantes cuestionamientos. Ejemplo de ello, Venezuela y los grandes medios que han reemplazado a los partidos políticos para convertirse en agentes activos de la oposición al gobierno bolivariano. Véase el golpe de Estado del 11 de abril de 2002: En la autoconvocatoria y la repuesta inmediata del pueblo venezolano destaca la conformación de una red que permitió romper el cerco informativo impuesto por los grandes medios utilizando no solo la Internet sino los celulares, las radios y la televisión comunitaria por cable, además de la comunicación cara a cara…”[15]

 Otras experiencias se han desarrollado igualmente en América Latina. Es el caso de la renuncia del expresidentes boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada (2003) y el papel que jugaron las radios comunitarias de la cadena ERBOL (Educación Radiofónica de Bolivia). Los dirigentes sociales hacían sus convocatorias a la movilización llamando a las radios, que les permitían salir al aire con sus mensajes no censurados. Los vecinos de las principales ciudades bolivianas no solo sintonizaban las cadenas radiales más comprometidas con la lucha social, sino que también oficiaban como reporteros espontáneos, ayudados de los teléfonos celulares. Las transmisiones radiales desde los mismos lugares donde se producían masacres de las fuerzas armadas y bloqueos de los pobladores, generalizaron un clima de indignación que finalmente forzó la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada”.[16]

La participación de los movimientos organizados y sociales/pueblos originarios en los distintos esquemas clásicos de integración regional siempre fue invisibilizada. No obstante, a partir de la configuración de un nuevo modelo de integración la participación de estos movimientos en cada uno de los espacio de la integración, representa un elemento sine qua non. El ALBA-TCP a través de su Consejo de Movimientos Sociales plantea una diversidad de medios como expresión de lo comunicacional desde los pueblos, vale decir, el arte, manifiesto en el teatro, la música, la danza y la pintura -,[17] y la Unasur que la visibiliza a su modo, en su Tratado Constitutivo:

 “Artículo 18.

Participación Ciudadana

Se promoverá la participación plena de la ciudadanía en el proceso de la integración y la unión suramericanas, a través del diálogo y la interacción amplia, democrática, transparente, pluralista, diversa e independiente con los diversos actores sociales, estableciendo canales efectivos de información, consulta y seguimiento en las diferentes instancias de UNASUR.

Los Estados Miembros y los órganos de UNASUR generarán mecanismos y espacios innovadores que incentiven la discusión de los diferentes temas garantizando que las propuestas que hayan sido presentadas por la ciudadanía, reciban una adecuada consideración y respuesta.”

El Mercosur fue durante muchos años ignorado estratégicamente por los propios movimientos y organizaciones sociales, ya que su creación respondía a las formas del libre comercio y a la apología al proyecto neoliberal contra el que habían luchado por años. Sólo el movimiento sindical participó del debate público y las instancias formales de interlocución desde los albores de la institucionalización del Mercosur. Hoy en día, dicha instancia de integración abrió sus puertas a los movimientos y organizaciones sociales al reconocer mediante Decisión MERCOSUR/GMC/RES. N°10/13 que “la participación de organizaciones  y movimientos sociales en el MERCOSUR es importante para la profundización y éxito del proceso de integración así como para el conocimiento por parte de la población de los beneficios y derechos emanados del proceso de integración.”

 Estos avances no están exentos de obstáculos, uno de ellos es el intento de “remake” del ALCA, representado en la Alianza del Pacífico (conformado por México, Chile, Colombia y Perú), que frente a los avances de una nueva concepción de la integración en los distintos ámbitos del acontecer, crearon un consejo empresarial (en contraste con el ALBA-TCP, que creó un consejo de los movimientos sociales). El rumbo de este proceso de integración es “una integración financiera, un mercado bursátil único, donde el capital sigue teniendo una tasa de ganancia altísima.”[18]

Los países que abiertamente se oponen, niega y/o vacilan los propósitos/propuestas del ALBA-TCP; Unasur; Petrocaribe y recientemente la Celac entre otros, cada vez tienen menos margen de acción comparado con otros períodos históricos, y eso representa una gran oportunidad para el asentamiento de nuevos modelos de integración regional, al considerar éstos la invalorable participación de los pueblos de América Latina, recordando siempre que la mayoría de los presidentes de la región ostentan dicho cargo por la fuerza cada vez más impresionante de los pueblos, que en cierto grado están haciendo propuestas y por ende, tomando el futuro del continente y del mundo en sus manos.

 Aunque todavía son incipientes las manifestaciones y hechos concretos para avanzar tanto en la definición de estrategias y políticas de comunicación desde las voluntades, principios y decisiones, como en el diseño de una agenda social de comunicación que permita hacer efectiva la integración desde los pueblos, en el presente, se pueden destacar tres ejes que marcan el rumbo para la consecución de tales propósitos:

  • Medidas efectivas para democratizar la comunicación;
  • Estrategias e iniciativas regionales de comunicación;
  • la integración de infraestructuras y compatibilidad de sistemas.[19]

La política de comunicación integradora debe surgir de los gobiernos, de los medios alternativos, movimientos sociales y pueblos originarios conjuntamente con las distintas instancias de integración como proyecto estratégico. Una política que permita alcanzar y consolidar una comunicación liberadora desde el pensamiento crítico; que facilite un entendimiento más amplio para potenciar los debates e intercambios a favor de la formulación e implementación de propuestas en espacios de participación y que cimiente la base simbólica y cultural de la integración.

Me permito hacer una referencia que desarrolla el Sistema Económica Latinoamericano y del Caribe, palabras que demuestran el valioso acervo humanista de nuestra región: “En ninguna otra parte del mundo hay una confluencia armoniosa de las razas menos consanguíneas y menos contiguas. Todos los valores del espectro humano, todos los genios folclóricos, más el torrente migratorio, han convergido sin chocar en el seno de sus pampas, selvas o montañas. Hemos sido fieles a una voluntad telúrica siempre dispuesta a sumar y jamás a excluir. No existe otro lugar en el planeta en el cual se hayan entendido y amado tanta gente distinta por sus orígenes

  INSTITUCIONES Y EMPRESAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Fijar las bases para el desarrollo de una nueva visión humanista. Desarrollar programas formativos que propicien la construcción de alternativas para repensar las estructuras organizacionales para el cambio social. Generar debates en todos los niveles sobre la dimensión epistémica de una nueva comunicación que rompa con el pensamiento único neoliberal.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Garantizar la constitución de empresas de producción social. Propiciar la construcción de una agenda política concertada que promueva  políticas para el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias. Comunicar para el empoderamiento de los pueblos.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Desarrollar políticas para asentar los principios de la complementariedad productiva en el seno de las empresas de producción social y la mediana y pequeña industria. Fortalecer los procesos de

organización social.

Comunicar experiencias y conocimientos entre las instituciones, empresas y organizaciones comunitarias para impulsar transformaciones en el “imaginario de la producción.”
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Propiciar la suscripción de acuerdos marcos a nivel regional para transformar las relaciones de producción y negocios entre las empresas del Estado. Proponer estrategias de desarrollo productivo en la región que incluya la inserción de nuevos actores representados en las organizaciones comunitarias. Impulsar la construcción de agendas comunes para elaborar políticas domésticas de comunicación en el contexto de la integración regional.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Reconocer la complejidad de los sistemas ambientales. Convocar a todos los sectores sociales a participar en la búsqueda de mejores alternativas para garantizar la vida en el planeta. Apoyar movimientos internacionales de reflexión para una nueva dimensión de las relaciones del ser humano con la naturaleza.


Cuarta y quinta Triada:

COMUNICACIÓN-ECOAMBIENTE- MADRE TIERRA.

COMUNICACIÓN-POTENCIA BIOENERGÉTICA-PRODUCCIÓN Y CONSUMO.

“La naturaleza  es el cuerpo inorgánico del hombre, es decir, la naturaleza en cuanto es ella misma el cuerpo humano. El hombre vive de la naturaleza; esto quiere decir que la naturaleza es su cuerpo, con el que debe permanecer en un proceso continuo, a fin de no perecer. El hecho de que la vida física y espiritual del hombre depende de la naturaleza no significa otra cosa sino que la naturaleza se relaciona consigo misma, ya que el hombre es una parte de la naturaleza,”

Marx (Manuscritos de 1844)

 

recLa disputa global por los elementos naturales (agua, gas, petróleo, litio, recursos bio-energéticos, biodiversidad), por su nivel geoestratégico y geopolítico dentro de la estructura de poder hegemónica[20], han marcado la dinámica del capitalismo y su lógica de acumulación que, amparados bajo el fenómeno de la globalización, le han permitido al gran capital maniobrar márgenes de soberanía y participación en la esfera mundial.

América del Sur es un espacio importante dentro de esta querella puesto que, no siendo una potencia militar, ni industrial, ni científica-tecnológica representar una impresionante reserva de recursos naturales, convirtiéndola en una región exportadora de materias primas fundamentalmente hacia los países del norte (Estados Unidos en primer orden), que en sus afanes por alcanzar las metas pautadas por las teorías universalizantes del desarrollo, el tema del control, acceso, manejo y preservación de los recursos bioenergéticos y la biodiversidad adquiere, aún más, un mayor grado de importancia.

Frente a estos escenarios, la soberanía de los Estados regionales sobre sus riquezas naturales se encuentra perennemente amenazada por los Estados hegemónicos al propiciar conflictos (muchos de ellos de cuarta generación-comunicación-), con el fin último de apropiarse de los recursos de la región so pretexto de amenazas a su seguridad nacional “Estrategia de dominación multidimensional[21] y por ende, a su desarrollo. De esta forma, logran el replanteamiento para un mayor control sobre los recursos y así obtener un mayor nivel de participación en los mercados internacionales, además de garantizar sus niveles de confort.

Esa entelequia del desarrollo que ha propiciado la construcción de falsos constructos positivos vinculados con las necesidades expansivas del mundo euroccidental, ha instaurado a escala global un pensamiento estratégico, multidimensional y único en los diferentes ámbitos de la integración (político, económico, ideológico, cultural, científico, tecnológico y militar) para vincular esos constructos entre ellos el desarrollo, a la búsqueda del “más” en su connotación economicista asociada al aprovechamiento y gestión de los recursos bienergéticos expresados en nuestra biodiversidad.

Constructos imaginarios, colectivos y dominantes que no toman en cuenta ni los límites físicos del planeta -y en consecuencia los límites de su capacidad de absorción de contaminación y desechos- ni la inevitable finitud de los bienes naturales que el sistema capitalista tiene a su disposición. Por el contrario, sigue ofreciendo más expansión y crecimiento ante los desastres naturales y la crisis energética. Propuestas mutantes como la “Economía Verde,”[22] que es la  mercantilización de la naturaleza misma y de su conservación, le siguen ofreciendo al capitalismo una oportunidad para regenerarse y reafirmar su superioridad sobre cualquier alternativa.

“…la economía y sociedad moderno-capitalista…es no solo una empresa gigantesca de deshumanización sino también de desnaturalización, por cuanto transforma a los seres humanos y a la naturaleza, de objetivos en sí mismos en instrumentos y medios de hacer dinero y acumular capital.” Palabras de Mandel tomadas por Galafassi [23]

Bajo este enfoque economicista la fragilidad de los ecosistemas no es tomada en cuenta, sin embargo hoy en día la realidad nos indica y nos alerta que no podemos seguir pensando en términos netamente de mercado/consumo ya que la destrucción del planeta, bajo la égida del crecimiento económico, es cada vez más acelerada, en virtud de una lógica mundial que exige ganancias sin límites en tiempos cada vez más cortos, lo que implica elevar los niveles de producción de forma desmedida para dar respuestas a las demandas de una sociedad embelezada por la fascinación publicitaria para el consumo (una forma de comunicar) sin considerar el ciclo vital de los productos que se consumen (desde dónde se producen hasta los residuos que generan) y mucho menos las necesidades reales.[24]

“Si la capacidad de producción de las mega-corporaciones es ilimitada; si la posibilidad de desear de los consumidores es ilimitada; si el poder para manipular e influir sobre el consumidor es ilimitado, todo esto no implica que los recursos naturales sean también ilimitados, por lo que continuar ejercitando un capitalismo corporativo salvaje, con una hiper-estimulación de los deseos, la competitividad y el consumismo mediante la publicidad, es una empresa insostenible, nociva y contraria a la preservación de la salud y la vida.”[25]

América Latina no escapó de esa realidad que se tradujo en el desarrollo de procesos integracionistas en la región, bajo la práctica de las relaciones económicas internacionales ortodoxas representada en el  despliegue de organismos de diversa naturaleza, de actores y de alcance en cuanto a objetivos.

Sin embargo, a  finales del siglo XX principios del XXI con la llegada de gobiernos de coaliciones y frentes de izquierda con trayectoria política diversa y proyectos políticos distintos, se posiciona un nuevo pensamiento latinoamericano, que toma en cuenta los actuales fenómenos internos de la región (procesos de descolonización y producción) y las nuevas formas de actuación internacional, para la edificación de un nuevo sistema de relaciones, que le haga frente a la ideología y ordenamiento del sistema económico-financiero dominante mediante la égida de la nueva integración regional. Una nueva integración que permita organizar una sociedad cuyo principio debe ser la reproducción y preservación de la vida.

De todos los tratados de integración el ALBA-TCP es el único que expresamente menciona el respeto hacia los derechos de la Madre Tierra. El debate iniciado fundamentalmente por los países miembros de la Alianza sobre nuevas formas de desarrollo y su relación con la preservación de los ecosistemas, ha venido calando en cierta forma en América Latina generando una reflexión y renovación desde otras miradas alternas. Se observan entonces voluntades para encontrar cambios que permitan tejer una visión compartida de desarrollo, mucho más centrada en lo humano -que en la filosofía del crecimiento-, en armonía con el ambiente.

Este es el caso de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), mecanismo de integración en el cual se discuten ideas a favor del desarrollo de una visión estratégica fundamentada en la soberanía de los “recursos naturales” y también desde el Banco del Sur, donde el tema ambiental se posiciona en toda discusión circunscrita a los lineamientos estratégicos para la elaboración de una agenda operacional orientada hacia estilos alternativos de desarrollo.

Ejemplos particulares Bolivia y Ecuador, dos países que quizás han materializado con mayor éxito estas ideas de bienestar y respeto a la Madre Tierra. Sus novísimas constituciones incorporaron ideas a favor de la descolonización del pensamiento y la recuperación de sus saberes indígenas, que reaccionan en contra del concepto dominante de desarrollo, apuntando entonces hacia otra concepción de la vida con especial atención a la naturaleza.

En el caso de Ecuador, se promulga la construcción de una nueva forma de pensar, atender y comprender el concepto del “Buen Vivir”  visto como: “la consecución del florecimiento de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas…”[26]. El “Plan Nacional para el Buen Vivir, 2009-2013” del Ecuador implicaba una ruptura con el modelo de apropiación de las riquezas naturales a través la construcción de otro tipo de desarrollo.

En cuanto a Bolivia, esta discusión igualmente se remonta a mucho tiempo atrás, sin embargo, no ha estado exenta de importantes confrontaciones entre las propias comunidades originarias aunque se reconoce que el fruto de estos encuentros ha sido la instauración de un diálogo con las tradiciones culturales indígenas, ofreciendo aportes para la creación y/o re-creación de nuevas concepciones con contenido humanista, en el contexto de una geopolítica de la integración donde los sujetos colectivos toman consciencia de su rol protagónico constituyéndose en clases propiamente políticas (Efraín León).

Oportuno destacar algunas de las cosmovisiones indígenas sobre lo que entienden por desarrollo:

“En muchas cosmovisiones indígenas no existe un concepto de desarrollo entendido como la concepción de un proceso lineal, como sucesión de estados anteriores y posteriores. No se defiende una visión de un estado de subdesarrollo a ser superado, y tampoco la de una meta de “desarrollo” a ser alcanzado, forzando la destrucción de las relaciones sociales y la armonía con la naturaleza. En varios casos no tiene lugar la dicotomía occidental que separa sociedad de naturaleza. Tampoco hay una concepción de la pobreza como carencia de bienes materiales o una de riqueza entendida como su abundancia. En otras palabras, el Buen Vivir cuestiona la validez de la idea misma de progreso. Desde la cosmovisión indígena, el mejoramiento social –¿su desarrollo?– es una categoría en permanente construcción y reproducción. En ella está en juego la vida misma.”[27] 

En el caso venezolano, el “Segundo Plan Socialista” presentado por el Presidente Hugo Chávez Frías de cara a las presidenciales del período 2013-2019, fue una propuesta hoy Ley de la República que, dividida en cinco Grandes Objetivos Históricos busca en el último de ellos “Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana” mediante la implantación de un modelo productivo eco-socialista que a diferencia del capitalismo, respete el ecosistema:

“Para ello se defiende la soberanía de Venezuela en las decisiones sobre los recursos naturales y ambientales. Promoviendo de igual manera la participación en los acuerdos internacionales de preservación ambiental, para hacer escuchar la voz de los países del Sur sobre las pretensiones depredadoras de los países industrializados, e impulsar el cumplimiento por parte de estos últimos de dichos acuerdos. Protegiendo también el patrimonio histórico y cultural venezolano y nuestroamericano, mediante el fomento de una educación crítica que promueva los valores, y la lucha comunicacional contra las manifestaciones culturales impuestas desde afuera y que conforman parte de la ideología dominante.”[28] (Subrayado nuestro).

La concreción de tales ideales no está exenta de obstáculos. Se debe hacer frente a un sistema de ideas instaurado en el subconsciente del individuo producto de un trabajo muy bien orquestado por un poder económico superior y en donde la comunicación ocupa un lugar primordial. Este es el caso del Mercosur y su orientación netamente economicista, la Comunidad Andina y más recientemente la Alianza Pacífico.

Por lo pronto, este nuevo pensamiento que se constituye, con sus bemoles, aún cuando plantea una nueva concepción de vida mediante una relación armónica e intrínseca con la Madre Tierra, en la práctica pareciera reproducir un patrón de “instrumentalidad de todo proceso,” que se traduce en “…la alienación existente en la explotación de la naturaleza por el capital a través del proceso del trabajo.” –Galafassi-. La alienación a favor de viejas y caducas estructuras teóricas de integración donde el factor económico prevalece y determina el fluir de las relaciones de coexistencia entre lo social, cultural y ambiental. Se instaura entonces una visión reduccionista pero hegemónica de la integración.

A ello se suman las contradicciones de pueblos que siendo por tradición ambientalistas y por ende protectores de sus espacios, siguen haciendo prevalecer su bienestar y confort personal, a partir de la explotación de la tierra. Pero quizás la variable de mayor cuidado es la creencia por parte de los gobiernos de izquierda de la región, de asumir romper diálogos y paradigmas vinculados a modelos de desarrollo neoliberales pero que, consciente o inconscientemente vuelven a caer en las conocidas estrategias extractivistas sobre la base de la explotación de los recursos naturales. (Efraín León).

En síntesis, es la contraposición de dos modelos de integración que luchan por instaurar/eliminar un modelo de producción y reproducción en todos sus aspectos que, por un lado garantice la perpetuidad del estatus quo (Estados imperiales) y por el otro, que brinde nuevas alternativas para la configuración de un nuevo sistema de relaciones donde impere el bienestar colectivo y el equilibrio con la Madre Tierra.

Los medios informativos –como cuarto poder- han sido el canal de comunicación por excelencia de las élites dominantes, para propagar un modo de consumo deshumanizado, que atenta contra toda posibilidad de regeneración de la relación del ser humano con la Madre Tierra y que incentiva un modo de producción desmesurado e irreflexivo contrario a la preservación del ecoambiente y los recursos bioenergéticos.

Pese a las adversidades, el tema de la integración regional continúa siendo ese elemento sine qua non para impulsar una nueva concepción del desarrollo desde una mirada humanista, a través de la adopción de decisiones concertadas que permitan alcanzar un nivel de desarrollo de los pueblos en armonía con los recursos bioenergéticos y nuestra Madre Tierra.

Cuarta triada

  ECOAMBIENTE MADRE TIERRA COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Establecer marcos jurídicos para la preservación y defensa de los recursos del ecoambiente. Construir una conciencia desde una mirada de la “ecología profunda” que permita contrarrestar la monopolización del pensamiento único sobre la relación hombre-naturaleza. Promover mediante la enseñanza y la educación el respeto a los derechos de la Madre Tierra.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Articular una estrategia que permita vincular el tema de los recursos del ecoambiente  con todas las demás estrategias en materia educativa, científica, tecnológica, social y económica. Garantizar la sostenibilidad y el uso equitativo de las potencialidades de la vida.

(Potencialidades de la vida significa “recursos naturales” desde una visión positivista).

Fortalecer y revitalizar espacios propios de comunicación para la difusión de las prácticas culturales y ancestrales de los pueblo.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Priorizar la producción de alimentos sanos agroecológicos y orgánicos. Construcción de una economía solidaria que implique la generación y el uso de energías alternativas. Construir, a través de la socialización de los saberes,  un conocimiento transformador de la relación hombre-naturaleza.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Impulsar la creación de un organismo regional en pro de la  defensa de la valoración de los recursos del ecoambiente. Contribuir para el reconocimiento y aplicación  en la arena internacional, de los Derechos de la Madre Tierra. Construcción de agendas de carácter regional para disertar y delinear principios sobre la relación hombre-recursos del ecoambiente y la Madre Tierra.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Propiciar la concertación de políticas comunes en materia de la preservación de los recursos del ecoambiente. Rescatar los valores ancestrales de nuestros pueblos y su relación con la Madre Tierra. Fortalecer el tema de la unidad, la tierra y la cultura desde los movimientos sociales y pueblos originarios.

Quinta Triada

  POTENCIA BIOENERGÉTICA PRODUCCIÓN Y CONSUMO COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Desarrollo de un pensamiento estratégico que conjugue el concepto de naturaleza de Marx[1] con la sociedad (metabolismo social).[2] Construir diálogos que permitan reconocernos uno al otro y por ende, reconocernos como seres humanos más que como sujetos económicos (cambio en el sistema de creencias y valores). Educación para la descolonización del pensamiento y la recuperación de los saberes indígenas que reaccionan en contra del concepto dominante de desarrollo.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Asumir soberanamente la  gestión económica y científica de los recursos bio-energéticos, mediante una nueva concepción del concepto de desarrollo que nos permita lograr un equilibrio entre la relación hombre-naturaleza. Emprender acciones que desalienten el consumo desenfrenado y anti-ecológico  inducido por el bombardeo publicitario y propagandístico con que se manipula a los consumidores. Emprender campañas informativas tanto a nivel educativo como publicitario sobre el ejercicio del consumo con criterios de justicia social, solidaridad y equilibrio hombre-medio ambiente.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Posicionar el tema de los elementos bio-energéticos en la integración regional  como estrategia para consolidar una visión de conjunto que permita alcanzar y  aglutinar voluntades sobre el tema y así, elevar los niveles en la calidad de vida de nuestros pueblos además de establecer un frente defensivo ante el Estado imperial-colonialista. Desarrollar políticas que privilegien la adquisición de  productos de empresas de producción social con un alto compromiso ambiental. Crear espacios de discusión para abordar, desde diferentes puntos de vista, la relación de los procesos comunicacionales que incitan  al consumo con el sistema capitalista.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Encarar nuevas  propuestas y políticas de dimensión mundial sobre la valoración y uso de los recursos bio-energéticos, con visiones y políticas conjuntas. Propiciar escenarios de reflexión y/o desarrollo de trabajos de investigación para la

construcción de una cultura de consumo ética en el contexto de los procesos socioculturales de la región.

Configurar redes y

alianzas para la concientización del estudio y uso de los recursos bio-energéticos en la región.

V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Forjar una nueva concepción de la naturaleza en la cual se considere el sistema social como una parte más de los sistemas naturales. Reducir la explotación de los recursos naturales Estimular la posibilidad de crear nuevos valores de consumo a través de los medios masivos de comunicación.

[1] “La naturaleza  es el cuerpo inorgánico del hombre, es decir, la naturaleza en cuanto es ella misma el cuerpo humano. El hombre vive de la naturaleza; esto quiere decir que la naturaleza es su cuerpo, con el que debe permanecer en un proceso continuo, a fin de no perecer. El hecho de que la vida física y espiritual del hombre depende de la naturaleza no significa otra cosa sino que la naturaleza se relaciona consigo misma, ya que el hombre es una parte de la naturaleza,”

[2] Entendido como la relación entre naturaleza y sociedad de manera integrada, es decir, considerar el sistema social como una parte más de los sistemas naturales.

Sexta y séptima Triada:

COMUNICACIÓN-CIENCIA-TECNOLOGÍA

COMUNICACIÓN-REDES-CIBERNÉTICA

rec

 En un universo donde lo volátil e incierto de los eventos y condiciones es la constante, es admisible suponer que por lo menos un aspecto en este entorno se da por sentado, y es que para el avance o el estancamiento de la humanidad, somos testigos de un curso desmedido de interconexiones a través de la geografía, la cultura y otras disciplinas que estremecen a una sociedad, que lucha por mantener su inmanencia y con ello, su distinción entre comunidades.

La ciencia,[29] el conocimiento y la tecnología son formas de dominación, por lo tanto, se convierten en una forma de poder. Un poder al servicio de los intereses particulares del sistema de dominación económica y que se traduce en la obediencia a un patrón cultural, no necesariamente replicable a nuestro modo de vida, que genera condiciones y relaciones de dominación entre los grandes centros hegemónicos de la ciencia y los centros de investigación periféricos que van minando el quehacer cotidiano de todo Estado.

Estados Unidos como país hegemónico en el concierto de las naciones,  consciente de la necesidad de garantizar sus intereses nacionales y de supervivencia, bajo el patrón del uso de los “recursos naturales” como valor de cambio, ha desplegado estrategias de poder multidimensionales para la consecución de los mismos. Sin embargo, la aceleración de nuevos desarrollo y descubrimientos en la era contemporánea, ha permitido innovar, mejorar y en algunos casos optimizar capacidades que han cambiado la estructura y el alcance del poder. [30]

Tener acceso a esa biodiversidad del planeta, significa tener acceso a la base material de la producción científica y tecnológica más avanzada de comienzos del siglo XXI, relacionada a la investigación genética, a la biogenética, a la biotecnología e inclusive a la creación de nuevas formas de vida en el laboratorio por nombrar algunas áreas, en este caso, de los ciencias naturales.

El Plan de Ciencia de los EEUU para la década 2007-2017, es un documento que hace un balance estratégico de la coyuntura y los desafíos de la situación del Estado y la nación, además de plantear los lineamientos centrales de lo que es el desarrollo científico y tecnológico, articulado a los objetivos estratégicos más generales de ese país.

En la introducción del mismo se señala:

Para responder a la evolución de las prioridades nacionales, el servicio geológico debe reflexionar y perfeccionar periódicamente su orientación estrategia. El desarrollo de esta estrategia de ciencia se produce en un momento de tendencias globales que tienen importantes implicaciones en las ciencias naturales. El surgimiento de una economía mundial afecta la demanda de todos los recursos, el uso y la competencia por los recursos naturales a escala global y las amenazas naturales a esos recursos tienen el potencial de impactar la capacidad de la nación para sustentar la economía, la seguridad nacional, la calidad de vida y el ambiente natural. Cuando se habla de la nación hacemos referencia a los EEUU.[31]

Como resultado de esta ofensiva y defensiva por parte de los grandes imperios, el sistema se reforma, continúa su expansión y crecimiento con mayor tecnología, ciencia, conocimiento y comunicación para la construcción de nuevas acepciones.

Ciertamente, el poder militar aún cuando continúa siendo considerado como un recurso por excelencia para el control del sistema internacional, pareciera ser ensombrecido por el desarrollo de una alta y sofisticada ciencia y tecnología comunicacional que, valiéndose de su capacidad está dejando de ser un elemento de equilibrio político, para fungir como una variable concluyente en el ejercicio del poder.

Se concibe entonces en adición al tradicional poder militar un “tecno-poder” o “cuarto poder” entendido como un instrumento para la adquisición (por parte del Estado hegemónico) de nuevos conocimientos que, más allá del perfeccionamiento de los sistemas en existencia, busca afianzar el grado de dependencia de aquellos Estados de menor desarrollo, sobre la base de una mayor exploración y en el mejor de los casos adquisición de recursos potenciales.

El poder de la información, el llamado cuarto poder, que durante mucho tiempo ha funcionado como un equilibrio del poder político, y en este sentido ha sido alimentado, ha pasado a ser ya el primer poder. Ya no es básicamente un contrapeso del poder político sino que hemos llegado a un punto en el que se ha convertido en el verdadero poder. [32]

 El acelerado desarrollo de las tecnologías de comunicación, supone nuevos conceptos que abrazan el sendero de un Estado Digital -posterior a los primeros tres (3) Estados-,[33] que en casos menos extremos, aleja la información mediata del cuarto Estado para brindar acceso directo y al instante a la información, gracias a herramientas favorecedoras para ello, como por ejemplo, Internet.

El avance de los sistemas de comunicación también trae consigo el desarrollo de operaciones encubiertas, conocidas como “espionaje.”[34] Una práctica que tiene a los medios de comunicación masivos y a las corporaciones mediáticas como sus principales aliados, a través de la legitimación de dichas acciones en aras de preservar la seguridad nacional de los Estados.

La Central Intelligence Agency of The United State of America (Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos/ C.I.A por sus siglas en inglés), ha sido el órgano encargado de operar el desarrollo de esa red de espionaje satelital que, basada en poderosos satélites de reconocimiento fotográfico,[35] obtiene información estratégica de extremo valor para la formulación de políticas sobre defensa y seguridad nacional.

Vale decir que este desarrollo de sistemas de inteligencia con censores en tierra, mar y  espacio, le permitió a los Estados Unidos, determinar las fortalezas y las debilidades de aquellos países catalogados como amigos o enemigos (en el año 1.970 Estados Unidos pudo detectar el bienestar de la economía de la Unión Soviética).

 Otro ejemplo es el caso de la Revolución Cubana que, detectándose a través de la inteligencia de imágenes satelitales la instalación de veinticuatro (24) misiles balísticos frente a las costas de Florida en Estados Unidos, se pudo orientar la crisis y la toma de decisiones en uno de los momentos más cruciales de las relaciones internacionales[36].

Caído el bloque soviético así como la distensión de la Guerra Fría y vista la imperiosa necesidad de justificar la existencia de las agencias de inteligencia, los gobiernos identificaron dos nuevas áreas inusuales como fuente de información: El espionaje económico y la seguridad informática.

Estos dos campos de acción le han permitido a las agencias continuar detectando y manejando manifestaciones digitales que seguramente podrían ser catalogados como un “crimen”, así como actividades de otra naturaleza tales como la identificación de reservas de recursos naturales, la detección de posibles lanzamientos de ataques contra los intereses de su país, [37] así como la percepción e identificación de millones de eventos que representen focos de desestabilización a nivel local, regional y mundial[38] en cualquier lugar del globo sin que los individuos objetos de observación sospechen de ser vigilados.[39]

Para el año 1997 se comienzan a elaborar informes en el seno de la Unión Europea sobre la existencia de posibles sistemas mundiales de intercepción satelital de comunicaciones. Uno de ellos fue el informe sobre la “Evaluación de las tecnologías de control político”, especialmente el aparte dedicado a las redes nacionales e internacionales de vigilancia de las comunicaciones el cual afirmaba que la N.S.A (Agencia Nacional de Seguridad) interceptaba rutinariamente todas las comunicaciones circunscritas al correo electrónico, el teléfono y fax. [40]

Se corrobora entonces la existencia de un sistema de intercepción de comunicaciones que se dio a conocer con el nombre de Echelon,[41] uno de esos instrumentos de espionaje satelital contemporáneo, de origen anglosajón que fue concebido con fines netamente militares para hacer frente al bloque soviético pero que toda vez que la amenaza del comunismo se diluyó, sus objetivos fueron reorientados a la búsqueda de información civil (guerra civil de Bosnia), económica, social (malestar étnico) y política (terrorismo, proliferación de armas, narcotráfico).

Al juzgar por los hechos, la puesta en práctica de estos sistemas ha desencadenado desde hace algún tiempo protestas diplomáticas que reprueban el despliegue de una red de espionaje de esa magnitud, independientemente que los países promotores de estos avances hayan procedido sobre la base de la ley internacional para la defensa del secreto extremo, obviándose así las consideraciones de tipo ético – morales.

Mike Nelson, ex asesor del presidente Clinton señaló:

“…aunque se ha puesto mucha atención al papel del gobierno para promover el desarrollo de la infraestructura  de información se ha prestado menor atención a cómo la conexión en red cambiará la manera de cómo el gobierno desempeñará sus funciones, e incluso se ha dado menos atención a la forma como cambiarán esas funciones ¿qué significa tener el control en una era de inteligencia conectada por redes?[42]

Estrechamente relacionado con la captación y flujo de la información a través de los sistemas de comunicación, es la presencia de tres frentes indisolubles que se han ido retroalimentando y creciendo de forma exponencial en los años que nos ocupan. El primero de ellos es la sofisticación de los equipos militares (cibernética), el segundo, la creación de  zonas de guerra en el ciberespacio y el tercero como ya se ha hecho mención en líneas anteriores, es la existencia de una economía digital estigmatizada por la dinámica de las relaciones económicas internacionales. Todas representan una amenaza inminente a la seguridad nacional de los Estados.

Las actividades de espionaje cumplidas a través del llamado “ojo electrónico,” han estacionado su radio de acción en esa economía digital capaz de lograr objetivos que ni el poder político y militar ha podido alcanzar, como lo es la creación de nuevas formas de producción que permiten generar dependencia por parte de otros Estados[43]. Se desestima así – en honor a la globalización – los intermediarios geográficos, entiéndase los gobiernos, y la soberanía territorial ejercida como un área local (transacciones: dinero electrónico, comercio electrónico, mercados electrónicos).

Trascendiendo la “simple” interrelación de las redes, algunos doctrinarios consideran que cada vez más existe una asimetría entre la economía y la política. Asimetría porque la política que aún mueve sus tramas en el marco de un área geográfica local, debe hacer frente a una economía global sujeta a redes electrónicas que en términos geográficos no puede ser descrita, por lo tanto, resulta difícil concebir en tiempos reales a la soberanía territorial como una base viable para ejercer el control. [44]

Si ésta es la tendencia, se está entonces frente a una etapa de predominio del poder mediático, [45] que aliado al poder económico relega al poder político para asentar sus mecanismos de control, que demás esta decir, distan mucho de las prácticas tradicionales de continuidad o cambio de los poderes políticos.

En el marco del análisis estructural, se aprecia igualmente, la incidencia de los sistemas de comunicación sobre un elemento fundamental para el ejercicio de la política global: la democracia. Entonces surge la pregunta ¿pueden las tecnologías de la información alejar o mantener la  democracia?

Alvin Toffler brinda buenos ejemplos de voluntad por popularizar y profundizar la democracia tecnológica, ya que de acuerdo a su percepción, los sistemas de comunicaciones de informática facilitan los caminos para la participación pública y la igualdad en la vida social. De la misma forma se fortalece la participación en la política, gracias a la desaparición de las barreras del tiempo en cuanto a las respuestas que la ciudadanía pueda brindar en torno a una materia. Desde esta perspectiva, resulta positivo en términos de periodicidad, ya que aminora el tiempo de publicación de la información y en consecuencia, la toma de decisiones políticas.

Frente a estas realidades y la irrupción de un nuevo pensamiento crítico emancipatorio, los gobiernos de coalición de izquierda, basados en los principios de solidaridad, complementariedad y libre determinación de los pueblos, y bajo una nueva idea del desarrollo, asumieron a la ciencia, la tecnología y las redes de comunicación como importantes agentes político-social con una gran influencia en los ámbitos públicos y privados.

Estos novísimos mecanismos de integración, buscan avanzar en la identificación y construcción de proposiciones alternativas para explicar un nuevo modelo de desarrollo latinoamericano, donde la ciencia tenga la pretensión de un conocimiento integral, sistematizado y universal aplicado a la búsqueda del desarrollo del hombre de manera autosustentable, pero sin perder por ello de vista que las configuraciones internas – específicas – de sus objetos de estudio son lo esencial a la hora de que ella pueda desplegarse.

En el contexto particular de la Unasur, las acciones recientes en materia de ciencia y tecnología se han orientado al diseño de un plan de desarrollo científico y tecnológico, articulado a los objetivos estratégicos más generales de dicho organismo. La creación del Servicio Geológico Suramericano (SGSA) como entidad supra-nacional para sistematizar la data geo-científica y de esta forma promover la cooperación científica, tecnológica y académica entre los países de Unasur; el establecimiento de una red que articule a todas las instituciones y personalidades que trabajan en desarrollos científicos y tecnológicos aplicados a los recursos naturales, en aras de reducir el impacto en el medio ambiente a la par de mejorar las productividades y la concreción de acuerdos para el libre acceso a la información científica, son algunos de esos objetivos afines a los propósitos macros del organismo.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) tiene su variante en la ciencia y la tecnología. Sus esfuerzos se han orientado a la búsqueda de un enfoque compartido de promoción de la ciencia y tecnología a favor del desarrollo entre los países miembros, compartiendo instrumentos de participación y visiones similares sobre la apropiación de tecnologías generadas, mecanismos de difusión y popularización de la ciencia, la tecnología y la innovación, entre otros temas.

En este orden de ideas, encontramos el Proyecto Grannacional “Centro ALBA para una ciencia, tecnología e innovación, justa, digna, humanitaria, solidaria y complementaria”, cuyo objetivo es promover la generación, apropiación y transferencia de conocimientos y tecnologías en sectores claves y de esta manera, crear nuevas formas de hacer y de construir una sociedad más justa y equitativa con su medio[46]; el diseño de un sistema de indicadores no tradicionales, capaz de captar la evolución de los cambios internos en los modelos socioeconómicos y políticos en función de cada realidad, y los progresos que se logran a través de la integración regional, son otros de esos tantos esfuerzos que tratan de encaminar las acciones hacia una corriente de pensamiento independiente y emancipatoria de la región.

Por su parte, la consolidación de un proyecto político como el que se esta llevando a cabo en nuestro país pasa por calificar a la tecnología satelital como una tecnología neurálgica. Los sucesos acontecidos en el año 2002 en el que se evidenció la falta de control de los medios de comunicación, vulnerabilidad y falta de control de observación físico territorial,  elevó el interés sobre la discusión del tema. No obstante, la mediática ha trabajo continuamente para insertar en el imaginario del colectivo el espejismo de que la tecnología satelital es sumamente compleja y costosa por lo que debemos conformarnos con asumir el rol de usuarios, mientras que los llamados países “desarrollados” son los únicos capaces de tener acceso a las orbitas geoestacionarias, nada mas y nada menos que las posiciones orbitales desde las cuales se manejan todas las comunicaciones de manera confiable, lo que significa que existen políticas dirigidas desde los grandes centros de poder para cerrar sistemáticamente el acceso de los países pequeños a esas posiciones.

Producto de un importante esfuerzo, Venezuela lanza su primer satélite artificial desde China el 29 de octubre de 2008. El satélite Simón Bolívar ofrece seguridad absoluta en el tráfico de las telecomunicaciones; contribuye a la consolidación de programas sociales vinculados a la educación y a la medicina además de tener un uso para la observación y la investigación lo que representa un gran paso hacia la soberanía tecnológica y la seguridad nacional.

Igualmente, el satélite representa una herramienta de integración regional muy importante puesto que permite la incorporación de programas sociales y actividades relacionadas con la comunicación y la educación en la región, particularmente en países como Cuba, Jamaica, Haití, Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil.[47]

En el marco de la VII Cumbre de Presidentes de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP, se declara “Impulsar el Proyecto ALBA Satélite, el cual tiene como objetivo el uso de capacidad del Satélite Simón Bolívar para uso de los países miembros del ALBA, brindando servicios de telefonía rural e internet de banda ancha satelital. Para la cual se conformará una Comisión de Telecomunicaciones, integrada por los organismos responsables en la materia. La misma definirá las soluciones satelitales para los países de la Región en el marco de programas específicos presentados por los entes responsables en dichos países, las condiciones para la obtención de derechos de aterrizaje del satélite Simón Bolívar, así como para el despliegue terrestre.”[48] Mientras que para el momento de la constitución de la Empresa Grannacional de Telecomunicaciones (conformada por Bolivia, Nicaragua y Venezuela) se propone hacer “uso de las capacidades del Satélite Simón Bolívar a nivel internacional, especialmente en los países que integran el ALBA.”[49]

No podemos pasar por alto, la revolución dada en las redes[50] -a través del ciberespacio- por parte de movimientos sociales y de los pueblos en general, lo que ha permitido contrarrestar a los monopolios dominantes de la intermediación y transmisión informativa. La disponibilidad de estos medios le ha permitido al ciudadano hacer uso de canales propios de comunicación para difundir propuestas, críticas y reivindicaciones sin controles o manipulaciones de terceros.

Desde el punto de vista de la irrupción en la política, el uso de estas herramientas ha sido de gran importancia ya que a través de ellas se ha logrado sensibilizar, promover y organizar grandes manifestaciones, ejemplo la de Seattle contra la Organización Mundial del Comercio en 1999, las marchas contra la guerra en Irak o Foros en Porto Alegre entre muchas otras.

En América Latina también se observan significativos avances en el contexto de las luchas sociales y democráticas, es el caso del Ejército Zapatista de Liberación Nacional como uno de los pioneros en el empleo de la Internet para comunicar sus mensajes al mundo. En Argentina con la salida del entonces presidente argentino Fernando de la Rúa, en donde fue decisivo el “uso cívico de Internet” y como éste otro tanto de ejemplo incluso en nuestro país.

Desde el punto de vista de la reflexión política, el Estado hegemónico siempre buscará conservar las cepas del poder político, económico y militar, y para ello, una de las formas más plausibles es justamente el control de las formas de comunicación. Ahora, ¿qué pasa cuando la realidad es contraria?, es decir, cuando esos elementos a los cuales se hace referencia en el párrafo anterior y que por lo general son el producto de asuntos domésticos de los Estados, entran en clara contradicción con los intereses de los Estados hegemónicos.

El desarrollo de novedosos sistemas de comunicación y su incorporación a procesos globales inéditos, están anunciando la venida de una transformación mucho más relumbrante que implica la existencia de todo un nuevo paradigma que va más allá de los procesos simplistas, para situarnos en un análisis circunspecto que plantea aspectos de soberanía en un mundo donde los Estados parecieran ser meras referencias cartográficas.

redes

Las críticas a este tipo de desarrollos no van orientadas hacia un cuestionamiento irracional de la ciencia, la tecnología y la comunicación, partiendo de la idea que estos elementos constituyen un motor fundamental para el avance del bienestar de los pueblos, ya que como es sabido, ninguna de ellos posee un carácter “objetivo”, pero lo que si se puede afirmar es que la orientación, el uso de esa ciencia, de esa tecnología y la comunicación tiene una perspectiva que responde a otros compromisos superiores a la búsqueda de un verdadero bienestar social. Se percibe y se constata una postura para manipular y explotar todo cuanto le rodea, siendo el más significativo el dominio que ejerce el ser humano sobre la naturaleza. Entonces, se puede afirmar que la ciencia y la tecnología tal y como se emplean hoy en día, representan pilares fundamentales ideológicos que dan sustento a esa “errada” concepción del desarrollo actual.[51]

En América Latina y el Caribe el nuevo compromiso con la ciencia y la tecnología continúa en el desarrollo de políticas y estrategias de mediano y largo plazo en el área, a favor del desarrollo humano autosustentable. Unas políticas y estrategias que permitan desarrollar la ciencia como proyecto cultural de una nación y así crear su propia estructura y buscar soluciones originales a los problemas de cada realidad.

El reto es lograr que los pueblos conozcan y descubran cómo les afecta la ciencia, la tecnología, el avance de las redes y la cibernética, de manera tal de contar con la posibilidad de expresar e incidir en la continuación o anulación de los mismos ya que los hechos demuestran que parecieran no cubrirse las verdaderas necesidades de la gente con sus “avances,” sino que se encuentran al servicio de los grupos capitales representados en su mayoría por trasnacionales. Ese es el reto, ese sería uno de sus propósitos, ese sería uno de los tantos roles que debe asumir cada uno de los elementos de las Triadas en la América Latina. Por lo pronto, mientras éstos continúen fuera de la realidad, se continuará evidenciando la limitación al cambio.

Sexta triada

  CIENCIA TECNOLOGÍA COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Gestar una cultura científica independiente que permita

generar ciencia en función a nuestro medio sociocultural.

Uso del software libre para lograr la independencia, soberanía y autonomía tecnológica.

(apropiación social del conocimiento)

Instalar las plataformas tecnológicas necesarias que permita potenciar la masificación del conocimiento.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Desarrollar  la cultura de la investigación en todos los niveles de la educación. Incorporación del Poder Popular en el desarrollo de la investigación tecnológica. Organización de actos y campañas públicas para concienciar a la población sobre la importancia de las tecnologías y la ciencia para la emancipación y liberación de los pueblos.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Trabajar por un enfoque interdisciplinario de la ciencia a través del trabajo conjunto entre las diferentes áreas del desarrollo. Crear herramientas tecnológicas propias para lograr el desarrollo económico, social y político del país. Facilitar el intercambio de información de datos y políticas entre los centros de investigación y el Poder Popular, basado en los sistemas de información existentes en ciencia y tecnología.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Propiciar espacios de cooperación en la región en políticas de ciencia, tecnología e innovación. Desarrollar alternativas de software y de hardware con el propósito de sustituir progresivamente los servicios y la infraestructura corporativa instalada en la región, dependiente de las grandes corporaciones trasnacionales. Desarrollar redes de comunicación  intrarregionales para el aprendizaje de la ciencia y la tecnología.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Cambio en los patrones de comportamiento y consumo a través de la exploración de alternativas para la satisfacción de las necesidades individuales y de la población en general. Impulsar el desarrollo, adaptación y aplicación de tecnologías limpias en el sector productivo. Crear conciencia colectiva acerca de los riesgos e impactos de la ciencia y la tecnología en el contexto de expansión del sistema mundo capitalista.

Séptima Triada

  REDES CIBERNÉTICA COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Romper paradigmas y construir nuevos enfoques sobre las redes sociales Romper paradigmas y construir nuevos enfoques sobre las posibilidades  cibernéticas. Implantar nuestro propio centro de datos (servidores y otras tecnologías de red).
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Fomentar normas y políticas para el desarrollo, implementación, uso y transferencia de tecnología, basadas en el modelo del software libre como plataforma para la construcción de redes de información. Impulsar en el ámbito tecnológico y de innovación, líneas de investigación  orientadas a la consecución de la  soberanía nacional y autodeterminación de los pueblos. Construcción colectiva de redes de información alternativas.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Impulsar políticas públicas a favor de la generación de contenidos digitales innovadores dirigidos a potenciar el desarrollo social y económico de la nación. Establecer una estrategia nacional para la defensa cibernética del país. Aprovechar los medios de comunicación e información para dar a conocer las oportunidades que presentan la tecnología emergente como medio para la construcción de un pensamiento liberador.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Formación de redes latinoamericanas para influir o modificar, mediante el llamado a la movilización, el curso de políticas adoptadas por los gobiernos a favor del mantenimiento del status quo. Establecer redes de colaboración regional para el dominio y uso de las tecnologías sensibles (cibernética). Propiciar la multiplicación de actores sociales a través de la ampliación de ámbitos y espacios de interacción para la comunicación para la construcción de una dinámica multicéntrica de las relaciones/sistema internacional.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Consolidar redes nacionales con las comunidades organizadas y otros sectores sociales para impulsar acciones en defensa de la preservación de la vida y el planeta. Determinar y hacer uso de tecnologías ecológicamente renovables. Establecer y reforzar sistemas y redes nacionales, regionales e internacionales para comprender mejor la interacción hombre-naturaleza.

Octava Triada:

CULTURA MEDIATICA-INDUSTRIA CULTURAL

“…las elecciones que hacemos todos los días como consumidores y consumidoras tienen un gran impacto. Nuestras elecciones de consumo definen mercados y patrones de consumo, tienen una gran influencia en nuestros recursos naturales, en nuestros ecosistemas y en la comunidad global contribuyendo, por ejemplo, al cambio climático y al tratamiento de los derechos humanos. Elegir lo que se compra es votar en el mercado, es decir, apoyar o rechazar determinadas prácticas corporativas.”

te

En el mundo de la cultura mediática[52] e industria cultural,[53] todo o casi todo es válido: la pornografía, el sensacionalismo, la simplificación de la información, la programación de la televisión basura, el uso de la mentira, el chantaje y la manipulación.

 Estos modos peculiares de información tienen como fin último domesticar (implantación de un determinado sistema de creencias) sigilosamente el pensamiento y la conducta del individuo/colectivo, a través de mecanismos de alienación y manipulación muy bien estructurados, lográndose así eliminar toda capacidad crítica del individuo/colectivos/sociedades/pueblo, al asumir como propias toda línea de pensamiento trazada por la cultura mediática.

Esa sistemática contaminación del pensamiento, creencia y acción del individuo por parte de las corporaciones mediáticas conllevan a la formación de una persona sumisa y acrítica ante los hechos cotidianos y de la vida, siendo los grupos más vulnerados los(as) niños(as) y la juventud.

 Se trata de un fenómeno que profundiza rasgos históricos del devenir de la comunicación en América Latina, que se ha venido configurando como una estructura asociada al gran capital y por ende, íntimamente vinculado con el sistema político, pero que en ningún momento ha representado la diversidad cultural de nuestros pueblos. Como bien lo dijo una vez Jesús Martín Barbero, destacado teórico de la comunicación, estos grupos económicos pretendían –y pretenden- “hacer soñar a los pobres el mismo sueño de los ricos”.[54]

 Estamos frente a una nueva dimensión de naturaleza política conocida como “guerra mediática” o “terrorismo mediático”, elementos sine qua non para entender las razones y motivaciones de los conflictos que se suscitan hoy en día en América Latina. Cuando un medio de comunicación omite de forma deliberada hechos e información a la sociedad para imponer sus concepciones políticas e ideológicas, esta aplicando la expresión máxima de la violencia simbólica del capitalismo.

Hechos que así lo demuestre, muchos…rememoramos la década de los 80 y tenemos el Proyecto Santa Fe elaborado bajo la administración Reagan para fabricar campañas sobre puntos considerados de interés por esa nación, en este caso, la amenaza al “mundo libre” por parte del comunismo que, una vez caído, los enemigos pasaron a ser los narcoterroristas hasta el 11 de septiembre cuando los fundamentalistas islámicos se convirtieron en los más grandes enemigos. Para el caso de América Latina, luego de la Revolución Cubana (1959), la revolución bolivariana bajo la guía del presidente Hugo Chávez por representar un mal ejemplo para el resto de los países de la región.

Vale la pena mencionar, el caso particular de Venezuela y el Grupo Cisneros, uno de los grupos mediáticos más importantes de América Latina y que mantiene una vinculación estrecha con grandes conglomerados de comunicación y del entretenimiento tanto a nivel regional como extra-regional (Televisa; Globo; Bavaria; Univisión). Estas grandes redes que traspasan lo político y lo económico para el posicionamiento de sus intereses, actúan al unísono ante cualquier gobierno que, aun teniendo el respaldo popular, pretenda cambiar las relaciones de poder en profundidad. Esto ocurrió y sigue ocurriendo en Venezuela pero también en otros países con tendencia progresista como Argentina; Brasil (con sus bemoles); Bolivia y Ecuador.

En lo que respecta a la Industria cultural, la región ha emprendido importantes esfuerzos por lograr frenar las industrias culturales y de entretenimiento, foráneas, hegemónicas, imperiales, colonizadoras a través de la construcción de procesos organizativos populares, nacionales, regionales y revolucionarios, sin embargo, aún continúa pendiente una agenda de integración en la materia.

Ante estos hechos, es preciso tomar plena conciencia de que nuestra siquis está contaminada/bombardeada por los medios de comunicación masivos, transformándonos en individuos alienados que buscan refugiarse en un mundo paralelo o si se quiere virtual que le brinda la tecnología y el consumismo desaforado. En razón de ello, se debe trabajar en función de desalienarnos de la influencia de las grandes campañas publicitarias para así abrir nuestra mente y pensamiento a otras realidades y alternativas críticas que nos permitan iniciar el camino para la transformación hacia una sociedad más justa en lo social, solidaria, que resguarde los valores humanos y ecoambientales.

  CULTURA

MEDIÁTICA

INDUSTRIA CULTURAL COMUNICACIÓN
I. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional. Formación del Poder Popular para el ejercicio de la contraloría social en aras de velar por la calidad de los contenidos y los mensajes. Promover un nuevo sistema de creencias con un profundo sentido moral y ético. Promover un nuevo estilo de vida y de consumo mediante la difusión de mensajes formativos.
II.   Continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI en Venezuela, como alternativa al modelo salvaje del capitalismo y con ello asegurar “la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad”, para nuestro pueblo. Democratizar el poder mediático a favor de los distintos sectores sociales. Crear programas para que desde la comunicación, se desmonte un sistema de creencias  favorable al capitalismo y sus esquemas de

alienación y colonialismo.

Establecer mecanismos de sinergias entre los mecanismos existentes de comunicación para un nuevo tejido social orientado a la formación de un nuevo sistema de  creencias para la creación del hombre nuevo.
III. Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra América. Crear un Observatorio de Medios con el propósito de monitorear el contenido de los mensajes además de coadyuvar en la formación de programas para el desarrollo de la nación. Diseñar políticas culturales a favor de la construcción de la identidad nacional. Impulsar una nueva filosofía de la Comunicación, que la transforme en una actividad creadora y emancipadora de los pueblos.
IV. Contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional en la cual tome cuerpo mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria. Elaborar un compendio de principios que guíen la actuación, estructuras y objetivos del sistema general de los medios y sus contenidos. Coadyuvar en la formación de un pensamiento emancipador comunicacional con una mirada  desde el sur para la liberación de los pueblos. Contribuir a la construcción de una visión comunicacional que reconozca como valores centrales la hermandad de nuestros pueblos, el respeto a la soberanía y la no injerencia en los asuntos internos de nuestros países.
V.   Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. Propiciar  la creación de espacio abierto y participativo para el debate de la relación hombre-recursos naturales. Impulsar iniciativas para la preservación de la vida. Crear conciencia ecológica desde los distintos modos de la comunicación.

[1] Para el caso de Suramérica ver: Dammert Ego Aguirre. “Las mega-regiones de Suramérica: re-territorialización civilizatoria.” Flacso Ecuador.

[2] Se trata de una transformación socio-histórica global, para ir más allá del capital en sí, como totalidad, que rompa con su dominio y control general de la sociedad y de su dinámica socio-cultural y jurídica. Esta ruptura parte de una postura política-ideológica para el ejercicio de una práctica social e institucional que conduzca a establecer mecanismos, normas y estructura de pensamiento dirigidas al desarrollo del conocimiento para que permita reducir de manera consciente y persistente el poder del capital en la regulación del metabolismo social.  (Messaro).

[3] Cualquier acción que se acometa para construir, deconstruir, cambiar y/o eliminar un sistema de creencias está fundamentada en una determinada ideología.

[4] Consultado en el URL: http://www.aporrea.org/medios/a55849.html

[5] Consultado en el URL: http://tesis.luz.edu.ve/tde_busca/arquivo.php?codArquivo=1098

[6] Consultado en el URL: http://culturacomunicacion-educacion.blogspot.com/2009/10/paulo-freire-educacion-popular.html

[7] Consultado en el URL: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/seis-cuestiones-para-entender-hegemonia-mediatica-opinion/

[8] Consultado en el URL: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=175266

[9] Consultado en el URL: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/seis-cuestiones-para-entender-hegemonia-mediatica-opinion/

[10] Consultado en el URL:

http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:REDUE-2013-24-7010/Documento.pdf

[11] Consultado en el URL: http://analitica.com/opinion/unasur-en-un-mundo-de-bloqueos/

[12] Consultado en el URL:

http://movimientos.org/es/content/la-integraci%C3%B3n-comunicacional-desde-los-pueblos

[13] Consultado en el URL:

http://movimientos.org/es/foro_comunicacion/show_text.php3%3Fkey%3D5932

[14] Consultado en el URL:

http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=199520723014

[15] Consultado en el URL:

http://movimientos.org/es/foro_comunicacion/show_text.php3%3Fkey%3D5932

[16] Consultado en el URL:

http://movimientos.org/es/foro_comunicacion/show_text.php3%3Fkey%3D5932

[17] Consultado en el URL: http://movimientos.org/es/foro_comunicacion/show_text.php3%3Fkey%3D5116

[18] Alfredo Serrano Mancilla, Director del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico (CELAG).

[19] Consultado en el URL: http://www.alainet.org/es/active/60339

[20] El control, acceso y manejo de estos elementos dan forma al imperialismo occidental, a través de la continuación de la reproducción de políticas sociales, económicas, ambientales y culturales.

[21] Acepción tomada de la ponencia de la Dra. Mónica Bruckmann en el marco de la Conferencia Suramericana “Visiones hacia una estrategia Suramericana para el aprovechamiento de los recursos naturales.” Caracas, Mayo, 2013. URL: http://www.ceedcds.org.ar/Espanol/09-Downloads/PRESENTACION_BRUKMANN.pdf

[22] Venta de derechos de contaminación, las inversiones en energías renovables o en tecnologías de mitigación de daños, en donde todo aquello promete jugosas ganancias en los mercados del futuro.

[23] Consultado en el URL: http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-29/produccion-de-conocimiento-ciencia-y-mercado-capitalista-consideraciones-ac

[24] El sistema capitalista nos hizo ver que los deseos y necesidades ilimitadas y siempre cambiantes, es la más alta prioridad en la vida de las personas.

[25] Consultado en el URL:

http://www.revistafacultades.com.ar/notas/313-proyecto-squatters.htm

[26] René Ramírez, Ex -Ministro de Planificación del Ecuador.

[27] Consultado en el URL:

http://es.scribd.com/doc/81234674/El-Buen-Vivir-Gudynas-Acosta#scribd

[28] Consultado en el URL: http://www.aporrea.org/actualidad/a150373.html

[29] La ciencia como tal, en su forma más abstracta (es decir, no circunscrita a un ámbito u otro del conocimiento particular)

[30] La red romana de carreteras aceleró la comunicación y el transporte, permitiendo que Roma extendiera su influencia por todo el imperio…la red mundial de telégrafos de la década de 1800 ayudó a Inglaterra y otras naciones europeas a controlar sus colonias alrededor del mundo.

Don Tapscott: Los Negocios Electrónicos, Colombia, Editorial Mc Graw Hill, 1999, pág 340.

[31]Artículo BRUCKMANN, Mónica “Recursos Naturales y la Geopolítica  de la integración Sudamericana”

[32] Joan Majó: Chips, Cables y Poder, España, Editorial Planeta, 1° edición, 1997, pág 210.

[33] Los tres Estados comprendían el clero, los nobles y la clase de mercaderes / comerciantes, que terminaron chocando y llevando a la Revolución Francesa.

Don Tapscott: Op. Cit., pág 16.

[34] Espionaje: Es el robo organizado de información.

[35] Las fotografías que se capturan a través de los satélites de espionaje, son observadas por primera vez en el Centro Nacional de Interpretación Fotográfica / NPIC por analistas de imágenes quienes día a día buscan armas atómicas y químicas y cualquier otro tipo de señal que de alguna forma le(s) pueda advertir sobre la posibilidad de una guerra. Es importante mencionar que, el verdadero aspecto y sensaciones de las imágenes que envían los satélites son un secreto de Estado.

Vale T.V, octubre, 2002, “Espías el Cielo”.

[36] Otros acontecimientos parecidos en momentos pasados fue en 1954 cuando la división de inteligencia de la fuerza aérea le comunicó al Presidente recién elegido Eisenhower que la Unión Soviética estaba construyendo grandes cantidades de bombarderos de largo alcance y misiles balísticos intercontinentales más de lo que Estados Unidos estaba produciendo, a menos que los Estados Unidos actuara con rapidez las diferencias en la cantidad de bombarderos y misiles conducirían a un Pearl Harbor nuclear.

Vale T.V, octubre, 2002, “Espías el Cielo”.

[37] En las montañas de Cheyene, Colorado Spring – Estados Unidos, existe toda una fortaleza dedicada a vigilar los cielos del mundo las 24 horas del día, a los fines de detectar posibles ataques a Canadá y/o los Estados Unidos. Idem.

[38] La observación de las actividades humanas y de los fenómenos naturales es conocida como “teleobservación” mientras que la detección de recursos naturales es “teledetección.”

Antonio Remiró Brotón: Derecho Internacional, Madrid, Editorial Mc Graw Hill Interamericana S.A, 1° edición, 1997, pág 743.

[39] En 1990 el semanario alemán Der Speigel reveló que la NSA interceptó mensajes sobre un negocio de 200 millones de dólares entre Indonesia y la compañía japonesa de satélites NEC Corp. Bush padre, el único presidente que fue director de la CIA, intervino en defensa de la competencia estadounidense y el contrato fue repartido entre NEC y la AT&T. En 1993 Clinton le pidió a la CIA espiar a un fabricante de autos japoneses que estaba diseñando un automóvil con cero emisión contaminante. La información fue pasada a la Ford, General Motors y Chrysler.

En 1994 la CIA y la NSA interceptaron llamadas telefónicas entre funcionarios brasileños y la firma francesa Thomson CSF respecto del sistema de radar que Brasil quería instalar, la Firma estadounidense Raytheon competía por el proyecto y recibió la información interceptada.

Ese mismo año, los EEUU y la Unión Soviética batallaban duramente sobre acuerdos comerciales en el GATT. Sospechosamente reunión tras reunión los representantes estadounidenses parecían conocer de  antemano lo que iban a argumentar los europeos y presentaban contrapropuestas difíciles de superar. La CIA había penetrado las computadoras de la Comisión Europea. Francia puso el grito al cielo, literalmente, cuando la Airbus Industries perdió un jugoso contrato ya casi ganado, y salieron triunfantes la Boeing y McDonnell Douglas. Los fabricantes estadounidenses habían recibido información privilegiada por la misma vía.

En 1995 el New York Times informó que la NSA y la estación Tokio de la CIA le dieron información al representante de Comercio de los EEUU Mickey Cantor y su equipo con ventaja para las negociaciones en Ginebra. Y más recientemente el periódico japonés Mainichi acusó a la NSA de seguir penetrando las comunicaciones de compañías japonesas para favorecer a sus competidoras estadounidenses. En 1997 Insight Magazine publicó una serie de artículos sobre una orden de Clinton a la NSA y al FBI para montar una operación masiva de espionaje electrónico durante la Conferencia Económica Asia Pacífico. Una fuente de inteligencia dijo que 300 habitantes de hotel en Seattle fueron cableadas para obtener información sobre “petróleo” y acuerdos hidroeléctricos pendiente en Vietnam[39].

[40] Comisión temporal sobre el sistema de intercepción ECHELON: Op. Cit., pág 26.

[41] Este sistema funciona a escala mundial gracias a la cooperación de algunos Estados como el Reino Unido, EE.UU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda que mutuamente ponen a disposición sus instalaciones de escucha e intercepción así como una ayuda para el pago de los gastos que tales sistemas puedan derivar

[42] Don Tapscott: Op. Cit., pág 14.

[43] Japón ha sido capaz de crear tales dependencias pacíficas a través de las relaciones comerciales y de inversión con otros Estados asiáticos tales como Malasia, a quien había tratado de tomar por la fuerza en las décadas de los 30 y 40.

Pearson  y Rechester: Op, cit., pág 84.

[44] Don Tapscott: Op. Cit., pág 367.

[45] Joan Majó: Op. Cit., pág 210.

Poder Mediático: Es el sistema que en cierta medida constituye la manera de inscribir en el disco duro de nuestro cerebro, el programa para que aceptemos la globalización. Este sistema ideológico, este aparato ideológico de la globalización, es el aparato mediático en su conjunto. Ignacio Ramonet: El Poder mediático, Ciberlegenda, Número 7, 2002.

Consultado en el URL: http://www.uff.br/mestcii/ramonet1.htm

[46] Consultado en el URL: www.alba-tcp.org

[47] Consultado en el URL: www.abae.gob.ve

[48] Consultado en el URL: http://www.alainet.org/es/active/33762

[49] Consultado en el URL: http://www.sela.org/attach/258/EDOCS/SRed/2013/09/T023600005380-0-El_ALBA-TCP__DI_No._4_doc_Rev_8_doc_15-8-13.pdf

[50] Sitios Web, listas de correo electrónico, chats y foros, weblog, blogs o bitácoras, los teléfonos móviles, entre otros.

[51]Houtart, Francois: “El camino a la utopía desde un mundo de incertidumbre” Editorial El Perro y la Rana, 2010, Caracas, págs 165.

[52] La capacidad que tienen en la actualidad los medios y las nuevas tecnologías de modelar el conjunto de las prácticas sociales.

[53] El concepto de industria cultural encierra un significado teórico claro: empresas, actividades, cuyo fin es la elaboración de productos de ocio, entretenimiento, información, formación, etc. Consultado en el URL: http://grupo.us.es/grehcco/ambitos_16/25mancinas.pdf

[54] Consultado en el URL:

http://connuestraamerica.blogspot.com/2009/08/la-guerra-mediatica-en-america-latina.html

Un comentario en “Los nuevos esquemas culturales y comunicacionales en la integración regional latinoamericana

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